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Miércoles 19 de Diciembre de 2012 - 13:40 hs

Entregaron diplomas a adultos y jóvenes en conflicto con la ley penal que se capacitaron en oficios

Tuvo lugar en Rosario el acto de cierre de los cursos de formación laboral en oficios, destinados a adultos y jóvenes en conflicto con la ley penal, que se desarrollaron desde setiembre en el marco del llamado protocolo 16/12. Este convenio suscripto entre los Ministerios de Trabajo de la Nación y de la provincia forma parte del Plan Integral para la Promoción del Empleo y busca facilitar la reinserción social.

El acto, que a principio de mes se realizó en la capital provincial, tuvo lugar en la Casa del Adolescente de Rosario, dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, y consistió en la entrega de diplomas a los asistentes, quienes estuvieron acompañados por sus familiares y por los capacitadores. También se exhibieron los trabajados realizados por los alumnos en los talleres de serigrafía y herrería.

De la actividad participaron el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Julio Genesini; la subsecretaria de Asuntos Penales, Débora Cotichini; el director de Control y Asistencia Pos Penitenciaria, Pablo Bufarini, y el director provincial de Justicia Penal Juvenil de la cartera, Alcides Leicker, del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.

Entre otras autoridades, estuvieron presentes por la cartera de Trabajo santafesina la directora de Empleo, Ana Castro; el director general de Coordinación de Políticas, Marcelo Peón, y el director de Trabajo Decente, Juan Cruz Jiménez; además del gerente de Empleo y Capacitación Laboral Rosario del Ministerio de Trabajo de la Nación, Cristian Recchio. Por otra parte también se acercaron y fueron reconocidos por su colaboración directivos de la Asociación de Industriales Panaderos y Afines, en cuya sede se dictaron los cursos de panadería.

“Cuando nos va bien en la vida decimos que ha sido por esfuerzo personal, pero yo creo que se debe a las oportunidades que nos ofrecen. Por eso desde el gobierno provincial queremos trabajar para generar oportunidades para ustedes y así como hoy los recibimos como aprendices, que mañana podamos hacerlo como trabajadores”, dijo el ministro Genesini.

Por otra parte, el director de Control y Asistencia Pos Penitenciaria, Pablo Bufarini, sostuvo que “la idea es que continúe este proyecto que hemos emprendido en conjunto, esta necesaria tarea articulada entre diferentes estamentos del Estado. Buscamos profundizar en políticas de seguridad comunitaria para lograr la prevención del delito, construir identidad y trabajar por la reinserción e inclusión social”.

Por su parte, el director provincial de Justicia Penal Juvenil, Alcides Leicker, sostuvo: “la Casa del Adolescente es un centro de día que viene de una apuesta de políticas públicas referida a las juventudes. Se llegó a habilitar este espacio y a tener un ofrecimiento para los jóvenes, en un proceso de trabajo que da una gran satisfacción”. Además, Leicker celebró la posibilidad de habilitar y recuperar allí “un espacio donde funcionaron los talleres de serigrafía y herrería”.

Finalmente Recchio, del Ministerio de Trabajo de la Nación, en la misma línea del ministro Genesini, se preguntó: “¿Cómo hacer para que esto no quede sólo en la capacitación? Muchos de ustedes están cumpliendo una condena, ¿qué hacemos cuando estén en su casa? Tenemos que pensar cómo seguir y cómo colaborar desde el Estado para que puedan tener la forma de mantener a sus familias con un trabajo digno”, señaló.

En el marco de esta capacitación se dictaron cursos para adultos y jóvenes en Santa Fe y Rosario (de herrería, serigrafía, asistente de ventas en panadería, manipulación de alimentos y ayudante en panadería, auxiliar soldador por arco, electricista y talabartería). En cuanto a los jóvenes, se impartieron cursos de serigrafía, carpintería, herrería y gastronomía dinámica.

Desde el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos explicaron que estas actividades fueron destinadas a personas alojadas en las unidades penitenciarias con salidas transitorias, personas que egresan de la cárcel con libertad condicional y asistida, personas con detención domiciliaria, con condena condicional y sometidas a medidas en el medio libre, alternativas al juicio y a la prisión; así como a jóvenes entre 16 y 18 años infractores de las leyes penales que se encuentran en el Instituto de Rehabilitación del Adolescente de Rosario (Irar) o con medidas judiciales en el medio libre. A lo que se agregaron jóvenes y adultos inscriptos en la Oficina de Empleo de las municipalidades de Santa Fe y de Rosario y jóvenes participantes de talleres organizados por la Secretaría de Prevención y Seguridad Comunitaria.

Lo que se procura con este tipo de políticas públicas es garantizar y mejorar las oportunidades de reintegración social, formación integral y futura inserción laboral, articulando la apertura de espacios que permitan gestar nuevas alternativas de inclusión, desde la premisa de que las personas en conflicto con la ley penal son “sujetos de derecho”, explicaron desde el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.

“A través de la capacitación en oficios se fomenta la construcción de redes sociales, tanto dentro como fuera de lo institucional, que garanticen la construcción de ciudadanía. La capacitación apunta a educar en el conocimiento de los deberes y derechos ciudadanos, en su ejercicio cotidiano, en el respecto por el derecho de los otros y la valoración de la vida en sociedad”, señalaron desde el área.

Estos cursos, destinados a la inclusión social de jóvenes y adultos imputados de cometer delitos tienen como objetivo que la persona que se capacite logre apropiarse de recursos para fortalecer sus lazos sociales, generando posibilidades efectivas de educación formal, capacitación laboral y práctica laboral, a través de estrategias del Estado que apelan a recursos públicos, y en conjunto con la sociedad civil.

Fuente: ministerio de trabajo y seguridad social

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