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Miércoles 04 de Julio de 2012 - 08:51 hs
Un exjefe de seguridad de Uribe acusado de narcotráfico se entrega a EE UU
El general retirado Mauricio Santoyo Velasco, exjefe de seguridad del expresidente de Colombia Álvaro Uribe (2002- 2010), ha sido arrestado este martes, una semana después de que se conociera el pedido de extradición por narcotráfico que hizo en su contra una corte de Virigina, Estados Unidos.
De acuerdo con un comunicado emitido por la Fiscalía de Virginia se supo que Santoyo, el primer general de la República pedido en extradición en la historia de Colombia, fue trasladado a EE UU este martes después de que él mismo se entregase a las autoridades de la DEA en Bogotá. De inmediato se dispuso un avión para llevarlo al aeropuerto de Dulles, Virginia.
Peter Carr, portavoz de la Fiscalía, aseguró que el expolicía, que acompañó al expresidente Uribe entre 2002 y 2005, se presentará de manera formal ante el juez este jueves 5 de julio para la legalización de su captura, ya que el miércoles 4 -Día de la Independencia- es festivo en Estados Unidos.
Entonces deberá enfrentar un proceso por haber recibido cinco millones de dólares (cuatro millones de euros) a cambio de ayudar a narcotraficantes y paramilitares entre el 2000 y 2008. Supuestamente, el general Santoyo les advertía de policías que los investigaban en Colombia, Inglaterra y Estados Unidos. Todo indica que se habría aliado con “policías corruptos” para ayudar a la mafia, según un informe filtrado a los medios.
El caso de este oficial no ha sido un asunto aislado en Colombia. Es otro de los varios funcionarios del expresidente Uribe que están en líos con la justicia. El de Santoyo es quizá el más grave, pues mientras velaba por la seguridad del jefe de Estado y gracias a su cargo tenía información privilegiada, al parecer recibía sobornos de la Oficina de Envigado (un grupo de sicarios creado en los 80 por Pablo Escobar y que hoy prácticamente está extinguido), y de los paramilitares (que depusieron las armas entre 2003 y 2006).
Todo indica que para la acusación fueron claves los testimonios del narcotraficante Juan Carlos Sierra, alias El Tuso, extraditado en 2008 hacia EE UU, y de un policía colombiano capturado en el mismo país. El general Santoyo, tras conocer la solicitud de extradición en su contra, había dicho en un comunicado la semana pasada que “siempre he estado y estaré a disposición de las autoridades pertinentes para aclarar cualquier sindicación [acusación] que se me haga”.
Como es de prever, si el policía logra negociar con las autoridades estadounidenses y entregar información, éste sería el primer paso para armar un gran rompecabezas del que Colombia conoce poco: los nexos entre la oficialidad y el narcotráfico.
De acuerdo con un comunicado emitido por la Fiscalía de Virginia se supo que Santoyo, el primer general de la República pedido en extradición en la historia de Colombia, fue trasladado a EE UU este martes después de que él mismo se entregase a las autoridades de la DEA en Bogotá. De inmediato se dispuso un avión para llevarlo al aeropuerto de Dulles, Virginia.
Peter Carr, portavoz de la Fiscalía, aseguró que el expolicía, que acompañó al expresidente Uribe entre 2002 y 2005, se presentará de manera formal ante el juez este jueves 5 de julio para la legalización de su captura, ya que el miércoles 4 -Día de la Independencia- es festivo en Estados Unidos.
Entonces deberá enfrentar un proceso por haber recibido cinco millones de dólares (cuatro millones de euros) a cambio de ayudar a narcotraficantes y paramilitares entre el 2000 y 2008. Supuestamente, el general Santoyo les advertía de policías que los investigaban en Colombia, Inglaterra y Estados Unidos. Todo indica que se habría aliado con “policías corruptos” para ayudar a la mafia, según un informe filtrado a los medios.
El caso de este oficial no ha sido un asunto aislado en Colombia. Es otro de los varios funcionarios del expresidente Uribe que están en líos con la justicia. El de Santoyo es quizá el más grave, pues mientras velaba por la seguridad del jefe de Estado y gracias a su cargo tenía información privilegiada, al parecer recibía sobornos de la Oficina de Envigado (un grupo de sicarios creado en los 80 por Pablo Escobar y que hoy prácticamente está extinguido), y de los paramilitares (que depusieron las armas entre 2003 y 2006).
Todo indica que para la acusación fueron claves los testimonios del narcotraficante Juan Carlos Sierra, alias El Tuso, extraditado en 2008 hacia EE UU, y de un policía colombiano capturado en el mismo país. El general Santoyo, tras conocer la solicitud de extradición en su contra, había dicho en un comunicado la semana pasada que “siempre he estado y estaré a disposición de las autoridades pertinentes para aclarar cualquier sindicación [acusación] que se me haga”.
Como es de prever, si el policía logra negociar con las autoridades estadounidenses y entregar información, éste sería el primer paso para armar un gran rompecabezas del que Colombia conoce poco: los nexos entre la oficialidad y el narcotráfico.
Fuente: elpais.com
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