Habitualmente descartadas tras el uso, pueden convertirse en aliadas inesperadas del reciclaje doméstico
Viernes 08 de Junio de 2012 - 16:04 hs
Investigan si el consumo excesivo de betacaroteno podría ser peligroso para la salud
Este antioxidante es un pigmento natural que otorga color a alimentos como la zanahoria, las batatas y algunas verduras, también precursor de la vitamina A.
Científicos de la Universidad Estatal de Ohio en Estados Unidos han encontrado que ciertas moléculas derivadas del betacaroteno tienen un efecto contrario en el cuerpo: En realidad, bloquean algunas acciones de la vitamina A, que es fundamental para la visión, los huesos, la piel, el metabolismo y la función inmunitaria.
Debido a que estas moléculas derivan del betacaroteno, los investigadores predicen que una gran cantidad de este antioxidante va acompañada también de una mayor cantidad de estas moléculas anti-vitamina A.
La vitamina A beneficia a la salud activando cientos de genes. Esto significa que si compuestos contenidos en una fuente típica de la vitamina están en realidad reduciendo su actividad en lugar de promover sus beneficios, demasiado betacaroteno podría paradójicamente limitar a la vitamina A.
El equipo de Earl Harrison, Profesor de Nutrición Humana en la Universidad Estatal de Ohio, aclara que no está instando a nadie a dejar de comer alimentos ricos en betacaroteno, y que todavía hay que investigar más para determinar qué condiciones ambientales y biológicas aumentan las probabilidades de producción de estas moléculas.
Con Harrison, han trabajado en este estudio Robert Curley, profesor de química farmacéutica, y Steven Schwartz, profesor de ciencia y tecnología de los alimentos, ambos de la Universidad Estatal de Ohio. Curley está especializado en la producción de moléculas sintéticas en el marco de la búsqueda de nuevos fármacos, y Schwartz es un experto en análisis de carotenoides.
Según Harrison, lo descubierto en esta investigación podría explicar los resultados de un ensayo clínico bien conocido que ha intrigado a los científicos durante años. En ese estudio, que se terminó prematuramente hace un par de décadas, personas con alto riesgo de cáncer de pulmón, concretamente fumadores y trabajadores del sector del amianto (asbesto) recibieron dosis masivas de betacaroteno durante un largo período de tiempo, en un intento de reducir ese riesgo. El ensayo se interrumpió porque una cantidad mayor de participantes que recibieron betacaroteno desarrollaron cáncer en comparación con quienes no lo recibieron. Este resultado fue confirmado por un estudio de seguimiento en animales.
“Aquel ensayo todavía está enviando ondas expansivas 20 años después”, comenta Harrison, comparando el ensayo a una explosión. “Lo que encontramos podría explicar por qué grandes cantidades de betacaroteno condujeron a efectos inesperados en ese ensayo”.
Si Harrison, Curley y Schwartz están en lo cierto, podría no ser una buena idea promover el uso de cultivos transgénicos con niveles de betacaroteno elevados artificialmente hasta valores muy superiores a los normales.
Es importante aclarar, para evitar el riesgo de que se culpe del problema a factores no determinantes, que los propios autores de este controvertido estudio planean comprobar ahora si algún paso en la manipulación de los alimentos o algún proceso biológico específico afecta a la producción de esos compuestos dañinos a partir del betacaroteno.
También conviene tener en cuenta que los resultados de estudios anteriores sugieren que el estrés oxidativo, el cual puede ser fruto del tabaquismo y de la exposición a la contaminación atmosférica, puede conducir a una mayor producción de estas sustancias que actúan contra la Vitamina A.
Debido a que estas moléculas derivan del betacaroteno, los investigadores predicen que una gran cantidad de este antioxidante va acompañada también de una mayor cantidad de estas moléculas anti-vitamina A.
La vitamina A beneficia a la salud activando cientos de genes. Esto significa que si compuestos contenidos en una fuente típica de la vitamina están en realidad reduciendo su actividad en lugar de promover sus beneficios, demasiado betacaroteno podría paradójicamente limitar a la vitamina A.
El equipo de Earl Harrison, Profesor de Nutrición Humana en la Universidad Estatal de Ohio, aclara que no está instando a nadie a dejar de comer alimentos ricos en betacaroteno, y que todavía hay que investigar más para determinar qué condiciones ambientales y biológicas aumentan las probabilidades de producción de estas moléculas.
Con Harrison, han trabajado en este estudio Robert Curley, profesor de química farmacéutica, y Steven Schwartz, profesor de ciencia y tecnología de los alimentos, ambos de la Universidad Estatal de Ohio. Curley está especializado en la producción de moléculas sintéticas en el marco de la búsqueda de nuevos fármacos, y Schwartz es un experto en análisis de carotenoides.
Según Harrison, lo descubierto en esta investigación podría explicar los resultados de un ensayo clínico bien conocido que ha intrigado a los científicos durante años. En ese estudio, que se terminó prematuramente hace un par de décadas, personas con alto riesgo de cáncer de pulmón, concretamente fumadores y trabajadores del sector del amianto (asbesto) recibieron dosis masivas de betacaroteno durante un largo período de tiempo, en un intento de reducir ese riesgo. El ensayo se interrumpió porque una cantidad mayor de participantes que recibieron betacaroteno desarrollaron cáncer en comparación con quienes no lo recibieron. Este resultado fue confirmado por un estudio de seguimiento en animales.
“Aquel ensayo todavía está enviando ondas expansivas 20 años después”, comenta Harrison, comparando el ensayo a una explosión. “Lo que encontramos podría explicar por qué grandes cantidades de betacaroteno condujeron a efectos inesperados en ese ensayo”.
Si Harrison, Curley y Schwartz están en lo cierto, podría no ser una buena idea promover el uso de cultivos transgénicos con niveles de betacaroteno elevados artificialmente hasta valores muy superiores a los normales.
Es importante aclarar, para evitar el riesgo de que se culpe del problema a factores no determinantes, que los propios autores de este controvertido estudio planean comprobar ahora si algún paso en la manipulación de los alimentos o algún proceso biológico específico afecta a la producción de esos compuestos dañinos a partir del betacaroteno.
También conviene tener en cuenta que los resultados de estudios anteriores sugieren que el estrés oxidativo, el cual puede ser fruto del tabaquismo y de la exposición a la contaminación atmosférica, puede conducir a una mayor producción de estas sustancias que actúan contra la Vitamina A.
Seguí leyendo
El Sabalero perdió 3-0 en el predio 4 de Junio y acumula cinco partidos sin victorias en el Apertura Proyección. El equipo de Alejandro Russo apenas suma ocho puntos
Horacio Coutaz aseguró que el club no firmará nada hasta aclarar diferencias económicas en la operación.
El experimentado DT, con pasos por selecciones y clubes importantes como Inter y Valencia, se ilusiona con volver a Caballito y remarcó la necesidad de un proyecto sólido para terminar con décadas en el Ascenso.
Un adolescente de 16 años fue aprehendido luego de intentar escapar con un televisor robado en la zona norte de Santa Fe. El operativo se inició tras el alerta de un repartidor que denunció el robo del aparato.
El Sabalero abrirá una seguidilla importante este domingo ante All Boys en el Brigadier López. Luego tendrá dos salidas complejas y un cruce clave como local ante Mitre, en plena pelea de la Zona A de la Primera Nacional.
Matías Tabar aseguró que “no es un militante kirchnerista” y manifestó que le causó “tristeza” escuchar al Presidente cuando “apostó” por un país “distinto”.
El Calamar igualó 1-1 con el Carbonero en el estadio Ciudad de Vicente López por la cuarta fecha del certamen internacional, encuentro correspondiente al grupo E.