Boca ya tiene un título en el bolsillo, pero la temporada está lejos de terminar. Después de conquistar la Tabla Anual, el equipo de Rodolfo Arruabarrena se metió en una carrera contrarreloj que puede llevarlo a disputar otros ocho partidos de eliminación directa en apenas 43 días. La Copa Sudamericana, la Copa Argentina, el Torneo Clausura y el Trofeo de Campeones aparecen en el horizonte de un Xeneize que tiene la posibilidad de cerrar el año con una cosecha extraordinaria: cinco trofeos en poco más de un mes.
La cuenta empezó este sábado frente a Defensa y Justicia, en la Bombonera. Un primer festejo que puede marcar el inicio de una seguidilla en la que cada partido tendrá sabor a final. Si Boca avanza en todas las competencias, jugará hasta el 19 de diciembre y tendrá que administrar el desgaste físico, las lesiones y la presión de competir por objetivos tan importantes en simultáneo. El margen de error será mínimo.
El próximo desafío de eliminación directa será el sábado 14 de noviembre, cuando Boca enfrente a Banfield por las semifinales de la Copa Argentina. El partido se jugará desde las 19 en el estadio Malvinas Argentinas de Mendoza. Si consigue el pase, el Xeneize disputará la final ante Platense, dirigido por Martín Palermo, el miércoles 2 de diciembre. Será una definición con un condimento especial: del otro lado estará un ídolo de la historia azul y oro.
Entre esos compromisos aparece uno de los grandes objetivos del año. El sábado 21 de noviembre, Boca jugará la final de la Copa Sudamericana ante Atlético Mineiro, en el estadio Metropolitano de Barranquilla, Colombia, desde las 19.30. El Xeneize buscará volver a levantar un trofeo continental después de aquella Recopa Sudamericana de 2008. Es una oportunidad de enorme peso para un club que tiene una relación especial con las noches internacionales y que quiere recuperar ese protagonismo.
Boca también está clasificado a los playoffs del Torneo Clausura. Si supera cada instancia, deberá disputar cuatro partidos más: los octavos de final, previstos para el miércoles 25 de noviembre; los cuartos, el domingo 29; las semifinales, el domingo 6 de diciembre; y la final, el sábado 12, en el estadio Único Diego Armando Maradona-Tricampeones de América de La Plata. En el camino podría cruzarse con una definición de Copa Argentina apenas cuatro días antes, una exigencia que obligaría a Arruabarrena a gestionar con precisión cada esfuerzo.
Y todavía quedaría un último objetivo. Si Boca se consagra en el Clausura, jugará el Trofeo de Campeones ante Belgrano, ganador del Apertura, el 19 de diciembre en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba. Así, la agenda podría extenderse hasta el cierre del año y completar un recorrido de nueve finales posibles.
El equipo del Vasco ya consiguió la primera conquista de esta etapa, pero tiene delante una oportunidad difícil de repetir: ganar cinco títulos en poco más de un mes y convertir una temporada intensa en una página histórica para el club.