El calendario empieza a apretar y Unión necesita una reacción inmediata. El próximo lunes tendrá una oportunidad para cambiar el rumbo cuando reciba, desde las 19, con arbitraje de Pablo Dóvalo y transmisión de LT10 AM 1020 y FM "X" 103.5, a Estudiantes, finalista de la Copa Libertadores, en un partido que puede marcar sus aspiraciones en el tramo decisivo del Clausura.
La cuenta pendiente es clara: hace cinco fechas que el Tatengue no consigue una victoria. La racha incluye cuatro derrotas y un empate, una cosecha que complicó su panorama y lo dejó obligado a sumar de a tres si pretende seguir con posibilidades de meterse entre los clasificados a los playoffs. Además, el equipo santafesino viene de perder sus dos últimos partidos en el 15 de Abril, un dato que aumenta la presión para el compromiso que se avecina.
Recuperar la confianza en casa será uno de los grandes objetivos. Unión necesita volver a imponer condiciones ante su gente, no solo por lo que representa sumar puntos en la tabla, sino también por el impulso anímico que supondría dejar atrás una seguidilla adversa. En ese contexto, el apoyo de las tribunas puede convertirse en un aliado para un equipo que busca reencontrarse con su mejor versión.
Sin embargo, los antecedentes como local muestran que el Tatengue tampoco logró sostener una regularidad marcada. En el 15 de Abril cosechó tres triunfos y tres derrotas, números que representan una efectividad del 50%. Una campaña irregular que ahora deberá corregir frente a un adversario que llega fortalecido por su clasificación a la final del máximo certamen continental.
El desafío será transformar la necesidad en una respuesta futbolística. Unión sabe que ya no dispone de demasiado margen y que una nueva pérdida de puntos podría alejarlo todavía más de su objetivo. Después, también deberá prestar atención a los resultados de sus competidores, porque la clasificación no depende únicamente de lo que consiga en su cancha. El lunes, el Rojiblanco tendrá mucho más que tres puntos en juego: la posibilidad de cortar la mala racha, recuperar terreno ante su gente y evitar que la ilusión de los playoffs empiece a apagarse antes de tiempo.