Un intenso fenómeno climático registrado en la provincia de Santa Fe dejó un panorama de destrucción en distintos establecimientos. En la localidad de Ataliva, departamento Castellanos, la reconocida granja agroecológica y paseo educativo "La Serena" sufrió el embate de un temporal de viento, lluvia y abundante caída de granizo que arrasó con la infraestructura y la vegetación del predio de seis hectáreas. El fenómeno se desató con extrema rapidez, imposibilitando poner a resguardo a la totalidad de las instalaciones y a las especies que habitan el lugar.
El impacto de la pedrada destruyó la mayoría de las aberturas de vidrio y voló por completo el techo de una cochera, el cual cayó sobre una línea de alta tensión dejando sin suministro eléctrico a tres localidades vecinas. Asimismo, la tormenta causó la muerte de diversas aves que vivían sueltas en el parque, entre ellas pavorreales, gallinas de Guinea y patos. Marcela, copropietaria del espacio junto a su esposo Hugo, expresó su alivio al señalar que lograron frenar a tiempo a un colectivo con niños de nivel inicial que viajaba hacia el lugar: "Si a mí me agarra esta tormenta con niños, hoy la historia sería otra".
A pesar de los cuantiosos daños materiales y de la pérdida del entorno natural del predio, la comunidad de Ataliva y zonas aledañas se movilizó de manera solidaria para colaborar con carretillas y herramientas en la limpieza del terreno. Hugo destacó el espíritu de resiliencia con el que enfrentan la reconstrucción y compartió una emotiva lección observada tras el temporal: "Vi varios nidos de hornero caídos y los horneritos estaban cantando más fuerte que ayer, aprovechando el barro para empezar a construir su nuevo nido; esa es la enseñanza que nos tiene que dejar esto".
Temporal de granizo en seco y pérdidas en Fortín Olmos
Por su parte, en el departamento Vera, una inusual pedrada provocó severos perjuicios en la zona rural cercana a la localidad de Fortín Olmos. Según detalló el periodista local Darío Almirón, el fenómeno tuvo una particularidad extraordinaria al focalizarse de forma exclusiva en el establecimiento rural denominado Lote 116. El cronista explicó que se trató de "un tremendo temporal de granizo que duró 15 minutos, una eternidad, con piedras más grandes que un huevo de gallina y sin lluvia".
La brutalidad de la granizada afectó de manera directa a familias dedicadas a la producción y crianza de animales de granja en ese sector del norte provincial. La caída del piedrazo provocó la muerte de ovinos, caprinos, porcinos y aves de corral, dejando además numerosos ejemplares heridos que debieron ser sacrificados o sometidos a tratamiento veterinario. "Han sufrido una pérdida bastante importante, algunos animales murieron producto de los golpazos de las piedras y otros quedaron heridos", relató Almirón sobre la dramática situación de los productores.
Además de la mortandad de la hacienda menor, el evento meteorológico ocasionó la rotura de los techos de las viviendas y destruyó los paneles de energía solar de los campos afectados. Tras el paso de la tormenta, los pobladores y emprendedores rurales de ambas regiones intentan recuperarse del impacto económico y material, mientras se organizan cadenas de ayuda comunitaria para asistir a los damnificados.