La mitad de las niñas y los niños de Argentina ya consume productos ultraprocesados y bebidas azucaradas, según datos mencionados por Unicef durante la presentación de una guía de alimentación infantil actualizada para Santa Fe. El documento pone el foco en la lactancia materna, la incorporación de alimentos saludables y la influencia de la publicidad en los hábitos de las familias.
La Guía de Alimentación Complementaria Segura y Saludable, elaborada por el Ministerio de Salud provincial junto con Unicef Argentina, está destinada a la alimentación de niñas y niños de entre 0 y 36 meses. Su actualización fue presentada este martes en el Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias de Santa Fe (Cemafe), con la participación de funcionarios, profesionales de la salud y representantes de la organización internacional.
Uno de los ejes incorporados es la necesidad de proteger a las infancias de la publicidad de productos ultraprocesados y bebidas azucaradas, en un contexto en el que las decisiones alimentarias están condicionadas tanto por las posibilidades económicas y el tiempo disponible de los hogares como por las estrategias de comercialización de la industria.
“Las familias no pueden solas, necesitan un entorno y políticas que las acompañen”, sostuvo Verónica Risso Patrón, oficial de Nutrición de Unicef Argentina. La especialista señaló que el acceso a información no alcanza si no existen condiciones que permitan sostener hábitos saludables.
La funcionaria también advirtió sobre el peso del marketing en las elecciones cotidianas. Según explicó, la falta de tiempo puede llevar a las familias a optar por productos de preparación rápida, mientras que la publicidad contribuye a instalar determinados alimentos y bebidas como opciones habituales.
La ministra de Salud de Santa Fe, Silvia Ciancio, planteó que el Estado debe asumir un papel central en la promoción de una alimentación adecuada. La actualización de las recomendaciones se inscribe en las políticas dirigidas a los primeros mil días de vida, una etapa clave para el crecimiento y el desarrollo infantil.
Lactancia, hábitos y prevención
La guía establece cuatro líneas de trabajo para el período 2026-2027. La primera promueve la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses y su continuidad hasta los dos años o más, junto con la incorporación progresiva de otros alimentos.
El segundo eje es la llamada alimentación perceptiva: reconocer y respetar las señales de hambre y saciedad de cada niño o niña, sin forzar la ingesta ni utilizar la comida como premio o castigo. La recomendación busca favorecer una relación saludable con los alimentos desde los primeros años.
El tercer componente apunta a prevenir enfermedades mediante la manipulación higiénica de los alimentos, el lavado de manos y el acceso a agua segura. El cuarto se concentra en reducir la exposición de las infancias a la publicidad de productos ultraprocesados y bebidas azucaradas, con especial atención a los entornos vulnerables y escolares.
Florencia Fontana, pediatra y referente de lactancia de la Dirección Provincial por la Salud Integral de Niñez y Adolescencias, destacó la necesidad de traducir estas recomendaciones en prácticas concretas dentro de los hogares y los servicios sanitarios. También señaló que la influencia de la industria alimentaria sobre las elecciones familiares constituye uno de los aspectos que adquieren mayor relevancia en esta actualización.