El avance del Paraná mantiene en alerta a la ciudad de Reconquista, donde el Municipio concentra los trabajos preventivos en la zona del puerto, una población de unos 2500 habitantes especialmente vulnerable a las crecidas. El río alcanzó ayer los 4,90 metros y, según informó el intendente Amadeo Enrique Vallejos por LT10, este martes se ubicaba en 4,92 metros.
Ante ese escenario y los preparativos por los efectos que pueda generar el fenómeno de El Niño, la ciudad refuerza las defensas e instala equipos para extraer agua del sector protegido. Ayer, Vallejos se reunió con funcionarios provinciales que entregaron equipamiento de bombeo para acompañar las tareas.
Si bien el nivel del río quedó por debajo de lo que se había previsto inicialmente, el intendente pidió prestar atención a las próximas semanas. Explicó que parte del agua se distribuyó sobre los terrenos que estaban secos, pero esa capacidad de contención ya se redujo.
“Hoy prácticamente todos los valles de inundación ya están completos”, señaló. Por eso, advirtió que nuevos aportes de agua pueden traducirse en aumentos más significativos de la altura del Paraná.
Un pico menor al previsto, pero con riesgos por delante
Vallejos indicó que el pronóstico con el que trabajaban para este martes 20 de octubre anticipaba una altura de 6,09 metros en el puerto. Sin embargo, la marca registrada fue de 4,92 metros.
“No quiere decir que no vino esa cantidad de agua”, aclaró. Según explicó, la diferencia estuvo en cómo se distribuyó sobre el Paraná medio, ocupando los valles de inundación que permanecían secos.
Para el 27 de octubre, el intendente mencionó una previsión de 6,38 metros. Expresó su expectativa de que el pico resulte menor, aunque remarcó que eso no elimina la preocupación: “Esperamos que este pico de 6,38 que tenemos pronosticado para el 27 de octubre sea menor, pero no menos grave”.
De acuerdo con las referencias que brindó durante la entrevista, la altura actual estaba a unos 20 o 30 centímetros de la etapa de alerta y a alrededor de 35 centímetros de la de evacuación.
Defensas y bombas para proteger el puerto
El principal frente de trabajo está en Puerto Reconquista, donde el Municipio busca evitar una evacuación masiva. Vallejos recordó que en otras crecidas debieron trasladar a toda la población hacia la ciudad, una experiencia que describió como caótica.
La defensa construida en 2016 permite contar con una protección adicional, pero necesita refuerzos y un sistema de extracción de agua que acompañe el crecimiento del río.
“Hoy estamos focalizados en Puerto Reconquista, donde viven 2500 personas”, sostuvo. Allí, además de fortalecer el anillo defensivo, el Municipio trabaja en la instalación de tres estaciones de bombeo.
El intendente explicó que, cuando el Paraná sube, también aumenta la presión de las napas y aparece agua dentro del área protegida. En esas condiciones, el nivel del río por fuera de la defensa puede quedar por encima del piso de las viviendas.
“Esa agua hay que sacarla”, resumió sobre la función de las bombas, necesarias para expulsarla hacia el exterior del anillo.
Las islas también sienten el avance del agua
La preocupación se extiende a las familias y productores de la zona de islas. Vallejos describió que, con la altura actual, quedan disponibles principalmente las lomadas, los sectores más elevados donde se refugian pobladores y donde algunos ganaderos todavía mantienen animales.
Mientras continúan los trabajos en el puerto, el seguimiento de la próxima onda de crecida será determinante. La advertencia del intendente apunta a ese cambio de escenario: con los valles de inundación ocupados, “pequeños incrementos seguro que van a repercutir”.