En los cinco clubes argentinos en los que jugó hizo goles. Solía desempeñarse como delantero centro o en dupla con otro hombre de área. Cada vez que anotaba, salía a festejar formando con sus manos la letra "C". Pasó seis temporadas en el fútbol argentino y le alcanzó para dejar su sello, pero el uruguayo Diego Vera, el Viruta, sigue rompiendo redes aunque se marchó hace siete años del país. A los 41, el moreno atacante continúa en actividad en la Segunda División de Uruguay defendiendo la camiseta de River Plate.
En junio de este año, el delantero uruguayo que se destacó hace más de un lustro en nuestro fútbol se sumó al River charrúa y, luego de haber comenzado como suplente, se ganó su lugar. No solo eso, sino que respondió con actuaciones sólidas: lleva tres goles en 14 partidos. Los seis meses previos, en tanto, los transitó en Central Español, otro club pequeño que compite en el ascenso del fútbol oriental, en el que convirtió dos tantos en diez encuentros.
Su estadía en Argentina resulta ya muy lejana. Hizo su aparición en 2013 con Atlético de Rafaela, conjunto al que llegó en silencio desde Liverpool de su país, aunque venía de estar a préstamo en Querétaro de México. En La Crema conformó una gran dupla, primero con Federico González y luego, especialmente, con Lucas Albertengo. De buen manejo ambos, se complementaban para asociarse y darle fluidez al ataque. En el equipo santafesino hizo 18 goles en 45 partidos y a mediados de 2014 su ficha la adquirió Estudiantes de La Plata.
En el Pincha le fue bien -10 goles en 35 presentaciones- y al año se marchó a Independiente, donde jugaría durante 18 meses. En el elenco de Avellaneda tuvo un rendimiento aceptable en números: 14 gritos en 54 encuentros. Sin embargo, sobre el final de su etapa en el club perdió lugar y se mudó a Santa Fe para calzarse la de Colón, que lo tenía en la mira desde hacía tiempo.
En el Sabalero nuevamente arrancó bien convirtiendo goles, pero su nivel fue en baja. Los nueve goles en 37 partidos decretaron su salida de Santa Fe y el regreso a Buenos Aires para ponerse la camiseta de Tigre, el que sería su último club en la Argentina. Con los de Victoria completaría el peor rendimiento: dos goles en 16 encuentros.
Desde ese momento, el nacido en Montevideo pasó por ocho clubes. El primer destino fuera de Argentina fue Chile, donde defendió los colores de Curicó Unido, y al cabo de dos años retornó a Uruguay. Defensor Sporting, Racing, Danubio, Colón y Atenas, más los dos clubes mencionados más arriba, completan el derrotero del delantero que enfrenta el paso del tiempo y demuestra que sigue teniendo algo para dar.