Los productores ganaderos de la zona de islas del norte santafesino comenzaron a retirar sus animales ante el avance de la crecida. En Romang, la prioridad es trasladar la hacienda a terrenos altos mientras las condiciones permiten hacerlo mediante arreos y camiones, antes de que el agua obligue a utilizar barcazas.
La situación también impacta en los caminos rurales y en la Ruta Provincial 1, que separa sectores de la costa de los campos altos. El movimiento de tropas de ganado exige precaución a los conductores, mientras los productores buscan lugares donde alojar a los animales.
En una entrevista por LT10, el presidente de la Sociedad Rural de Romang, Walter Beckley, explicó que el aumento del caudal que llega desde aguas arriba cambió el panorama. Según describió, los picos del Iguazú y la apertura de compuertas de Itaipú y Yacyretá profundizaron la preocupación: “Se hace insostenible y hay que sacar toda la hacienda de zona de islas”.
El dirigente aclaró que el problema responde a la crecida del río y no a lluvias abundantes en el norte provincial. “Es agua que viene de arriba y tiene que pasar por acá”, señaló.
Una salida organizada, pero condicionada por el clima
Beckley destacó que el aviso anticipado permitió preparar el traslado con mayor organización que en otras crecientes. En una primera etapa, los animales son arreados hacia sectores altos y desde allí se los transporta en camiones. Cuando el agua avanza, la salida debe hacerse con barcazas.
Hasta el momento de la entrevista, el operativo se desarrollaba sin grandes complicaciones. Sin embargo, las lluvias registradas durante la semana dificultaron algunos accesos a los campos. “Por el momento es manejable. Esperemos que acompañe el clima, porque eso por ahí complica bastante la logística”, explicó.
La urgencia por poner a salvo a los animales posterga las decisiones sobre su destino. “Hoy por hoy la prioridad es sacar el animal”, sostuvo. Una vez en tierra firme, cada productor evaluará qué categorías puede mantener y cuáles deberá vender. “Un buen porcentaje va a ir a venta, eso es seguro”, anticipó.
Precaución por animales sobre la Ruta 1
El estado de los caminos rurales es desigual: algunos se encuentran en buenas condiciones y otros necesitan trabajos. Beckley reconoció que hubo obras que pueden facilitar el operativo, aunque advirtió que las precipitaciones complican la circulación sobre las calzadas naturales.
Si los camiones jaula no pueden ingresar, los productores deberán trasladar la hacienda a pie. Ese movimiento podría deteriorar los caminos, una consecuencia que, según explicó, ya se contempla ante una emergencia de estas características.
En la Ruta 1, señaló que está en marcha la repavimentación entre Alejandra y Romang, pero que los sectores todavía no intervenidos presentan baches. A esa dificultad se sumará el paso de ganado hacia los campos altos.
Por eso, pidió a quienes circulen por la zona “que tengan mucho cuidado y aminoren la marcha porque va a haber mucha gente pasando con tropas”. También advirtió que, en los próximos días, podría haber animales pastoreando en las banquinas.
Campos disponibles y posibles ventas
Las últimas lluvias mejoraron la disponibilidad de pasto en los terrenos que recibirán la hacienda. Beckley explicó que, si la crecida hubiera ocurrido quince días antes, el panorama habría sido más complicado por la falta de agua y alimento en algunos campos.
Aunque consideró que hay condiciones para recibir a los animales, remarcó que la capacidad de sostenerlos deberá evaluarse después del traslado. “Lo importante es sacar”, insistió.
Sobre la zona urbana de Romang, indicó que no había inconvenientes vinculados con las precipitaciones. “La inundación hoy por hoy es por el río, no es por precipitación”, concluyó.