Colón entró en la recta decisiva de la Primera Nacional con una cuenta pendiente que va más allá de sumar puntos: conseguir una posición que le permita llegar al Reducido con herramientas para pelear por el ascenso. Con 52 unidades en la Zona A y cuatro fechas por delante, el Sabalero ya superó la producción que había conseguido a esta altura em 2024 –lo mejor desde que descendió–, aunque todavía tiene margen para seguir creciendo.
La comparación con 2024 ofrece un dato concreto. Tras disputarse 32 jornadas, el Rojinegro reunía 49 puntos, tres menos que los que acumula actualmente. Aquella temporada tuvo a Iván Delfino como entrenador en el inicio y continuó con Rodolfo De Paoli y Diego Osella, en una campaña que terminó mucho antes de lo esperado para las aspiraciones del club.
El desenlace fue un golpe difícil de digerir. Colón igualó 1-1 frente a All Boys como visitante y quedó eliminado en el primer cruce del Reducido, ante un rival que había llegado mejor ubicado en la tabla. Una experiencia que sirve como referencia para entender por qué el tramo final del actual torneo adquiere tanta relevancia.
Hoy, el desafío pasa por transformar la cosecha de puntos en una ventaja concreta para la instancia decisiva. No alcanza solamente con clasificarse: terminar en los puestos más altos puede marcar diferencias en los cruces, especialmente por la posibilidad de definir como local y contar con la ventaja deportiva que corresponda según la posición alcanzada.
La tabla de la Zona A mantiene una disputa ajustada en los primeros lugares. Por eso, cada resultado puede modificar considerablemente el panorama y alterar las perspectivas de los equipos que aspiran a llegar mejor posicionados a los playoffs. Incluso el primer puesto permanece como una posibilidad matemática, aunque el objetivo más inmediato es consolidarse en una ubicación de privilegio.
Colón ya consiguió superar su registro de 2024, pero esa mejora estadística será apenas un dato si no logra trasladarla a la etapa decisiva. Con cuatro partidos por delante, el Sabalero tiene la oportunidad de fortalecer su posición y preparar el terreno para una definición en la que no habrá demasiado margen para equivocarse.