Independiente Rivadavia dejó escapar dos puntos en el estadio Bautista Gargantini. En un cruce entre dos equipos que pelean en la Zona B del Torneo Clausura, el conjunto mendocino parecía tener controlada la historia, pero Gimnasia y Esgrima La Plata encontró la igualdad en el tramo final y selló un 1-1 que castigó la falta de eficacia del dueño de casa.
El encuentro, correspondiente a la undécima fecha del certamen de la Liga Profesional, tuvo un desarrollo cambiante, con un local más peligroso durante varios pasajes y una visita que insistió hasta encontrar su recompensa.
Un gol tempranero y varias ocasiones desperdiciadas
Independiente Rivadavia necesitó apenas seis minutos para ponerse en ventaja. Juan Manuel Elordi se proyectó por el sector izquierdo, recibió en posición favorable y sacó un remate desde un ángulo complicado que sorprendió a Insfrán para establecer el 1-0.
Con la ventaja a su favor, la Lepra encontró espacios y pudo aumentar la diferencia. Matías Fernández, Maxi Salas y Fabrizio Sartori tuvieron posibilidades para estirar el marcador, pero entre las intervenciones defensivas y la falta de precisión, el segundo tanto nunca llegó.
Gimnasia también generó peligro y estuvo cerca de empatar en la primera parte. A los 33 minutos, Silva Torrejón apareció sin marca en el área y sacó un remate que Bolcato alcanzó a desviar. La pelota pegó en el palo y terminó en las manos del arquero, en una de las acciones más destacadas de la etapa inicial.
El Lobo encontró su oportunidad y frustró a la Lepra
En el segundo tiempo, Gimnasia adelantó sus líneas para buscar la igualdad, mientras que Independiente Rivadavia intentó aprovechar los espacios mediante ataques rápidos. El conjunto local tuvo algunas ocasiones para liquidar el partido, entre ellas una buena acción individual de Sequeira, que exigió a Insfrán con un disparo bajo.
El desarrollo comenzó a complicarse para el equipo mendocino con el paso de los minutos. El desgaste físico redujo su precisión y permitió que el conjunto platense se acercara cada vez más al área rival. Incluso, Sampaoli desperdició una chance clarísima tras un tiro de esquina, cuando remató por encima del travesaño desde una posición inmejorable.
La insistencia visitante tuvo premio cerca del cierre. Franco Torres encabezó una corrida y asistió a Agustín Colazo, quien definió cruzado para marcar el 1-1. El árbitro Bryan Ferreyra anuló inicialmente el gol por un presunto fuera de juego, pero la revisión del VAR confirmó la posición habilitada y convalidó la conquista.
Durante los minutos adicionados, Gimnasia presionó en busca de una victoria que estuvo cerca de arrebatarle al local, mientras Independiente Rivadavia debió concentrarse en sostener el empate.
La Lepra se quedó con la frustración de no haber cerrado un partido que tuvo a su alcance. Su producción ofensiva le permitió generar situaciones suficientes para ampliar la ventaja, pero la falta de contundencia y la reacción de Gimnasia terminaron condicionando el resultado. El punto dejó un sabor amargo en Mendoza, especialmente por la forma en que se escapó el triunfo.