Fútbol - El otro adiós

Lunes 28 de Septiembre de 2026 - 07:49 hs

Llora la pelota: el Pulga Rodríguez tuvo su función de despedida en Atlético Tucumán

El fútbol argentino vivió una de sus jornadas más emotivas con el último adiós de Luis Miguel Rodríguez. Tras haber tenido su merecido reconocimiento e idilio en Colón, el ícono simoqueño cerró el ciclo de su carrera en el José Fierro.

La pelota volvió a rodar para Luis Miguel “Pulga” Rodríguez, pero esta vez tuvo un significado diferente. El histórico delantero simoqueño protagonizó su función de despedida en Atlético Tucumán, el club donde comenzó a construir una carrera que lo transformó en uno de los grandes ídolos del fútbol argentino.

Ante un Monumental José Fierro colmado, el Pulga volvió a lucir la camiseta número 7 y compartió la jornada con históricos compañeros y protagonistas de distintas etapas de la historia del Decano. Y, fiel a su estilo, no faltaron las gambetas, la picardía y los goles.

Rodríguez marcó durante el partido, se acercó al alambrado para abrazarse con los hinchas y también ejecutó un penal con su tradicional saltito previo al remate. Cada intervención fue acompañada por la ovación de una hinchada que convirtió al simoqueño en uno de los máximos referentes de la institución.

El último capítulo después de la gloria en Colón

La despedida en Tucumán completó un recorrido que también tuvo una escala muy especial en Colón de Santa Fe. El delantero ya había recibido el reconocimiento del pueblo sabalero en el estadio Brigadier López, donde quedó inmortalizado como uno de los grandes protagonistas de la conquista de la Copa de la Liga Profesional 2021.

Pero para cerrar definitivamente su carrera, el Pulga necesitaba regresar al lugar donde todo comenzó. Atlético Tucumán fue su casa futbolística, el escenario donde construyó buena parte de su leyenda y donde volvió a sentirse jugador por una última noche.

Emocionado frente a los hinchas, el ídolo tucumano resumió sus sensaciones: “El hincha de Atlético tiene un corazón enorme. Fuimos tan pero tan felices en este campo de juego. Siempre voy a ser hincha de Atlético, es la camiseta que amo y la que me dio muchas alegrías”.

Así, entre lágrimas, aplausos y abrazos, el Pulga Rodríguez cerró el círculo. Después de una carrera marcada por el talento, el potrero y una personalidad inconfundible, el fútbol argentino despidió a un jugador que dejó una huella profunda tanto en Atlético Tucumán como en Colón. La pelota, esta vez, también lloró.

Fuente: Diez en Deportes

Seguí leyendo