La necesidad llevó a Iván Delfino a mover una pieza y Julián Marcioni terminó encontrando un lugar diferente dentro del equipo. Habitualmente relacionado con el sector derecho, el futbolista apareció ante Los Andes mucho más cerca del área, formando parte del frente de ataque.
La apuesta tuvo una respuesta inmediata. Marcioni fue uno de los jugadores más activos de Colón y terminó siendo protagonista en la acción que permitió abrir el partido: generó el penal que Alan Bonansea convirtió en gol.
Pero su aporte no quedó solamente en esa jugada. Durante los 74 minutos que estuvo en cancha, Marcioni mostró movilidad, capacidad para encarar y participación en diferentes sectores del ataque.
Los números de Marcioni ante Los Andes
Las estadísticas reflejan una actuación completa del delantero. Marcioni intentó tres regates y completó dos, una muestra de su intención de buscar el desequilibrio individual.
También tuvo una participación importante en los duelos: disputó nueve enfrentamientos en el suelo y ganó cinco, mientras que completó 15 de los 21 pases que intentó, alcanzando una efectividad del 71%.
#Colon | Julián Marcioni vs Los Andes
— 𝗖𝗢𝗟𝗢𝗡𝖲𝖳𝖠𝖳𝖲 (@colonstats_) September 22, 2026
⏰️ 74' min jugados
🚀 3 regates (2 completados)
🅿️ 1 penal generado
🆚️ 9 duelos en el suelo (5 ganados)
👟 15/21 pases precisos (71%)
♻️ 3 recuperaciones
Gran partido de Julian jugando detras de Bonansea👏🏻 pic.twitter.com/Qy2kMIEFU1
A eso le sumó tres recuperaciones y, fundamentalmente, la acción que terminó inclinando el partido: un penal generado.
Son números que permiten explicar por qué su actuación fue valorada positivamente por Delfino. El entrenador incluso lo utilizó como ejemplo después del partido al hablar de la necesidad de adaptarse a las características de los jugadores disponibles.
“En el torneo nos tenemos que adaptar a los jugadores que tenemos. Un ejemplo es Marcioni, hizo un partido bárbaro y no venía teniendo buenos partidos en la posición que estaba jugando”, señaló el técnico.
Una posición que puede darle otra oportunidad
Marcioni había perdido protagonismo durante la segunda rueda y su presencia había quedado condicionada por las distintas alternativas que Colón utilizó en el sector derecho. Ante Los Andes, en cambio, su nueva ubicación le permitió volver a sentirse importante.
Todavía es prematuro saber si será una solución permanente, especialmente porque Delfino recuperará próximamente otras alternativas ofensivas. Pero el partido dejó una certeza: Marcioni puede ofrecerle algo diferente a Colón jugando como delantero.
Su capacidad para moverse, encarar y participar en los duelos puede convertirse en una herramienta para un equipo que encara la parte decisiva del campeonato y necesita recuperar futbolistas.
El cambio fue circunstancial, pero la respuesta fue concreta. Marcioni dejó de mirar el partido desde la banda y apareció en el lugar donde los delanteros tienen que marcar diferencias: cerca del área rival.