Unión encontró en Tobías Rubio una alternativa para cubrir el sector derecho de la defensa luego de la lesión de Lautaro Vargas. El futbolista de 22 años ya se incorporó al plantel de Leonardo Madelón y aseguró que está listo para jugar cuando el entrenador lo considere.
En una entrevista con Unión Play, Rubio contó que su llegada a Santa Fe se concretó en los últimos días del mercado y que la posibilidad apareció a partir de la lesión de Vargas.
“La verdad que fue todo bastante rápido. Me lo comentó mi representante cuando surgió lo de Lautaro. Hablé con Madelón y estoy muy contento de estar acá”, explicó.
El defensor llega con competencia acumulada, ya que venía entrenándose con el plantel de Racing, aunque no había tenido demasiados minutos durante el último período. Antes también pasó por Defensa y Justicia, donde consiguió mayor continuidad.
Un lateral con variantes
Rubio se define principalmente como lateral derecho, aunque su recorrido le permite ocupar otras posiciones. En Racing incluso comenzó jugando como volante central y posteriormente también actuó como marcador central en línea de tres. “Puedo jugar en varios lugares. En Primera siempre jugué de lateral derecho, aunque también tuve partidos como central”, explicó.
Esa versatilidad puede ser una herramienta para Madelón, especialmente en un equipo que suele exigirle a sus laterales participación en ataque. Rubio aseguró que puede adaptarse a diferentes necesidades tácticas.
Su referencia futbolística en el puesto es Daniel Muñoz, el lateral colombiano al que sigue especialmente.
Adaptación rápida y la camiseta 27
El nuevo jugador tatengue destacó el recibimiento que tuvo en sus primeras horas en Santa Fe y valoró especialmente el ambiente que encontró dentro del plantel.
“El predio me encantó, el club, la gente y el grupo. Es un grupo muy humano y de muy buenos jugadores”, señaló.
Rubio eligió la camiseta número 27, una elección vinculada directamente con su fecha de nacimiento: nació el 27 de julio de 2004.
Además, tendrá un condimento especial si le toca enfrentar a Independiente, ya que su familia está dividida entre Racing y el Rojo. Su madre es hincha de la Academia y su padre, fanático de Independiente. “Ganar un clásico fue una cosa única, un sueño cumplido de cualquier chico”, recordó sobre su experiencia en Avellaneda.
Ahora, con la camiseta de Unión, espera escribir su próximo capítulo. “Estoy con muchas ganas de poder estar el sábado, si Dios quiere y si el entrenador así lo dispone. Estoy preparado para cuando toque”, afirmó.
Rubio llega con un objetivo concreto: ganarse un lugar y aportar en un equipo que atraviesa una etapa importante del campeonato. “Espero poder jugar, cumplir los objetivos que tenemos en el plantel y lograr cosas importantes en el club”, cerró.