Los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 son para Colombia una instancia clave dentro de su ciclo olímpico. La competencia permite evaluar el rendimiento de distintas disciplinas y medir a sus atletas frente a representantes de toda la región, en un proceso de preparación que se sostiene a lo largo del tiempo.
“Para nosotros es importantísimo porque están cumpliendo con parte de nuestro ciclo olímpico y nos permite la preparación y evaluación de diferentes disciplinas”, explicó Javier Vergara, jefe de Misión de Colombia. En ese sentido, destacó también la posibilidad de medirse con una gran cantidad de deportistas y continuar evaluando el proceso de cada disciplina.
El crecimiento del deporte sudamericano
Al analizar el presente del deporte regional, Vergara destacó la evolución que observa en distintos países, aunque consideró necesario seguir fortaleciendo el apoyo para que ese crecimiento pueda sostenerse.
“El nivel deportivo marca el desarrollo político, económico y social de un Estado. Hemos mejorado. Argentina está mejorando, Brasil ha mejorado, nosotros mismos estamos superando puestos en la Olimpiada”, señaló.
Para el dirigente colombiano, ese avance necesita estar acompañado por mayores recursos y una decisión sostenida de los gobiernos. “Indudablemente necesitamos más dinero, más aportes y más conciencia de parte de sus gobernantes”, sostuvo.
En ese sentido, remarcó que el deporte necesita un respaldo decidido de los países de la región para poder afrontar los desafíos internacionales. “Para nosotros poder sacar adelante nuestros retos deportivos a nivel de Sudamérica, necesitamos el apoyo decidido de todas las naciones”, afirmó.
Un encuentro que va más allá del deporte
Pero si hay algo que Vergara destaca especialmente de Santa Fe 2026 es la posibilidad de compartir con personas de otros países y descubrir, a través de esa convivencia, los puntos en común que unen a la región.
“Esto es una maravilla, entre otras cosas porque es un intercambio cultural. Somos países hermanos, tenemos las mismas costumbres”, expresó. Y agregó una reflexión personal sobre esa cercanía: “Si me soltaran en cualquier país de ellos y nadie hablara, yo no sabría en qué país estaría”.
Para el jefe de Misión colombiano, las similitudes aparecen en los gestos cotidianos, las costumbres y la forma de recibir a quienes llegan desde otros lugares. “El mismo tipo de carros, el mismo tipo de gente, la cultura, la vestimenta, las costumbres, la sonrisa a flor de piel, la amabilidad, indudablemente resaltante”, enumeró.
Ese contacto entre las delegaciones también le permite pensar en el potencial que tiene la región cuando sus países trabajan juntos. “Culturalmente nos permite ver que de verdad se perdió una oportunidad histórica al unirnos todos, porque es muy bonito”, reflexionó.
Una visita a Rosario que dejó huella
La experiencia personal de Vergara también se amplió durante su estadía en la provincia. El jefe de Misión contó que aprovechó su paso por Santa Fe para recorrer Rosario, una ciudad que no había visitado anteriormente.
“Yo estuve ayer recorriendo Rosario, yo no lo conocía. Estuve en Argentina otras veces, pero en otras ciudades, nunca en Rosario”, relató.
Su primera visita a la ciudad le dejó una impresión que quiso compartir al hablar de lo que se llevan las delegaciones de esta edición de los Juegos. “Realmente me voy descrestado, me voy con el corazón lleno y me voy con una alegría inmensa de que la vida me permitió estar aquí con ustedes”, concluyó.