La tensión y la incertidumbre se apoderaron de las puertas del histórico frigorífico Don Juan, ubicado en calle Espora al 4400, donde los trabajadores se concentraron luego de que la empresa cerrara la atención al público y manifestara la imposibilidad de abonar los salarios adeudados. La planta, que tiempo atrás contaba con casi 200 empleados y procesaba más de mil cerdos semanales, atraviesa una drástica reducción que dejó a apenas 50 operarios en funciones. Tras dos quincenas consecutivas sin cobrar, el Sindicato de la Carne solicitó la intervención urgente del Ministerio de Trabajo provincial para llevar adelante una constatación de la situación laboral.
El conflicto se agravó con el despido sin preaviso de ocho operarios y la propuesta patronal de retiros voluntarios sin compensación económica. En medio de la protesta, un trabajador con 38 años de antigüedad en la firma expresó la desesperación del personal: "Hoy se cumple un mes que nos deben; jamás ocurrió esto y hoy, lamentablemente, no sabemos qué hacer", al tiempo que advirtió sobre la falta de respuestas y el temor a encontrarse con "los portones con candado". Desde el interior del establecimiento de cuarta generación, la respuesta transmitida a los empleados fue rotunda al señalar que "no hay plata para pagarle, muchachos".
La paralización de la planta se fundamenta en un severo estrangulamiento financiero caracterizado por cheques rebotados, dificultades de clasificación bancaria y la falta de liquidez para adquirir hacienda. A estos contratiempos se suman los elevados costos operativos en dólares y los fuertes incrementos en los servicios públicos, entre los que destaca una factura de energía eléctrica que alcanzó los 10 millones de pesos. Esta sumatoria de factores dejó a la firma con severas complicaciones para abastecerse de materia prima y cumplir con el ciclo de elaboración.
Desde la representación gremial, el delegado Daniel Roa explicó que el establecimiento está enfocado de manera exclusiva al mercado interno y no participa del circuito exportador. Respecto al contexto económico general, el dirigente sindical afirmó: "Puntualmente tiene que ver con la caída del consumo; hoy a nivel país hay más de una decena de plantas frigoríficas que han cerrado". Asimismo, remarcó que la producción local no puede competir con los costos de los grandes productores nacionales ni con el ingreso de cortes de cerdo más baratos importados desde Brasil.
Ante la falta de precisiones sobre el rumbo de la firma, los representantes sindicales mantuvieron reuniones con el director regional de Trabajo, Emiliano Mónaca, para avanzar hacia una conciliación obligatoria que resguarde los haberes de los empleados. Por su parte, la conducción de la empresa analiza opciones legales que incluyen el concurso de acreedores o la quiebra ante la imposibilidad de elaborar un plan de pagos. Mientras tanto, medio centenar de familias permanecen a la espera de una solución a corto plazo que garantice la continuidad laboral o la cancelación regular de sus salarios.