La venta de Kevin Zenón al Atlas de México abrió un cupo para que Boca siga explorando el mercado de pases. Con el ok de la AFA, el Xeneize tendrá una prórroga para intentar cerrar una nueva incorporación y satisfacer las necesidades de Rodolfo Arruabarrena, quien todavía siente que le falta alguna pieza más para completar el plantel.
La triple competencia no da respiro y, en ese sentido, la prioridad del Vasco es clara: suplir la baja de Zenón, quien venía siendo fundamental en el recambio y la rotación del equipo. Y mientras la dirigencia de Juan Román Riquelme analiza nombres, en paralelo aparecen los famosos ofrecimiento.
Uno de los futbolistas que fue acercado es Matías Galarza, el volante central de Talleres, que ya fue vinculado a Boca en el pasado. De hecho, estuvo a punto de recalar en la Ribera en 2024: el club hizo una oferta para comprar su pase y fue rechazada por el Genk de Bélgica. Incluso llegó a ausentarse a algunos entrenamientos para ejercer presión, pero finalmente la negociación no prosperó.
El detalle no menor es que a Arruabarrena le seduce y mucho la posibilidad de contar con Galarza, por lo que el Xeneize tantearía su situación y, en base a eso, ver si acelera o no en las gestiones. No obstante, en Branden 805 saben que es una de las figuras del Matador y no sería una operación sencilla.
Otro de los ofrecidos fue Federico Redondo, quien actualmente se encuentra en el Elche de España. El jugador de 23 años, surgido de Argentinos Juniors y con pasado reciente en el Inter Miami de Messi, está teniendo poco protagonismo en el fútbol europeo y su representante acercó su nombre a las arcas de Boca, aunque al momento no pasó de un simple contacto entre las partes.