Internacionales - A 25 AÑOS DEL 11-S

Viernes 11 de Septiembre de 2026 - 09:10 hs

A 100 metros de las Torres Gemelas: la historia de dos santafesinos

Juan Andrés y Juan Pablo Chemes estaban en Nueva York cuando presenciaron el segundo impacto de los ataques terroristas. En diálogo con LT10, reconstruyeron el miedo y la incertidumbre que atravesaron.

Actualizado: Viernes 11 de Septiembre de 2026 - 09:20 hs

La mañana del 11 de septiembre de 2001, dos aviones comerciales secuestrados impactaron contra las Torres Gemelas del World Trade Center, en Nueva York. Un tercer avión fue estrellado contra el Pentágono y otro cayó en Pensilvania. Los ataques dejaron cerca de 3.000 muertos y marcaron un quiebre político, social y cultural a escala mundial.

Para Juan Andrés y Juan Pablo Chemes, la tragedia no apareció primero en una pantalla. Los hermanos santotomesinos estaban de vacaciones en Nueva York, alojados a pocas cuadras del complejo, y contemplaron desde allí el comienzo de un acontecimiento cuya dimensión todavía no podían comprender.

“Nosotros estábamos más o menos a cinco cuadras de las Torres Gemelas en el edificio en el que nos alojábamos”, recordó Juan Andrés en diálogo con LT10. Aquella mañana escucharon una explosión que no pudieron identificar: “Escuchamos el primer impacto, el primer avión; escuchamos un estruendo y no sabíamos qué era”.

Se conmemoran los 25 años del atentado contra las Torres Gemelas

Desde la ventana observaron el fuego en una de las estructuras. En un primer momento creyeron que se trataba de un accidente y comenzaron a prepararse para salir. Eran aficionados a la fotografía y querían registrar lo que estaba ocurriendo. La escena tenía, además, una cercanía especial: la noche anterior habían visitado una de las torres y tomado una cerveza en uno de sus bares.

La certeza de que no se trataba de un accidente llegó con la segunda aeronave. “Después de pasar un rato vemos venir el segundo avión que choca con la otra torre”, relató Juan Andrés. Mientras miles de personas intentaban alejarse, los hermanos caminaron en dirección contraria.

“La gente se iba y nosotros nos acercábamos”, resumió. Avanzaron hasta quedar a unos 100 metros del complejo, impulsados por la curiosidad y sin imaginar el desenlace. “Nunca pensamos que se iban a caer; estuvimos a casi 100 metros”, reconoció.

Las cámaras todavía utilizaban rollos fotográficos. Cuando se quedaron sin película, regresaron al edificio en el que se alojaban. Desde allí vieron derrumbarse las torres que pocos minutos antes habían tenido enfrente.

Juan Pablo, quien también se sumó a la entrevista con LT10, confirmó el relato de su hermano y aportó una de las imágenes más dolorosas de aquella mañana. El humo dificultaba la visión, pero lograron advertir que algunas personas se arrojaban desde los edificios: “Sí, nos tocó vivir eso, que fue durísimo”.

Tras los derrumbes, el miedo dio paso a una incertidumbre todavía mayor. Circulaban versiones sobre nuevos aviones secuestrados y posibles objetivos. Los hermanos se encontraban cerca de una sede del FBI, señalada en esos rumores como otro eventual blanco. “Eran recuerdos entre miedo e incertidumbre, de no saber qué hacer”, describió Juan Pablo.

La falta de información y las dificultades para comunicarse profundizaron la angustia. Varias zonas quedaron sin servicios y debieron caminar cerca de diez cuadras para encontrar un teléfono público. El perímetro había sido cerrado: si abandonaban el área en la que estaban alojados, no podrían regresar. “Eran días muy raros”, recordó Juan Andrés.

En Santa Fe, su familia sabía que la noche anterior habían visitado las Torres Gemelas y conocía la cercanía del departamento con el lugar del ataque. Aunque inicialmente pudieron avisar que estaban a salvo, después transcurrieron varias horas hasta que lograron volver a comunicarse.

Los hermanos debían retornar a la Argentina esa misma noche, pero todos los vuelos fueron cancelados. Permanecieron entre cuatro y cinco días más en una ciudad paralizada, evacuada y atravesada por el temor a nuevos atentados. “Nosotros éramos como espectadores de algo que estábamos viviendo”, reflexioneó Juan Andrés. La verdadera magnitud del desastre, aseguró, apareció con el transcurso de las horas y los días.

Ambos volvieron posteriormente a Nueva York —aunque lo hicieron por separado— y recorrieron el memorial construido en el lugar del ataque. A 25 años del atentado, compartieron por primera vez juntos al aire aquel recuerdo: la historia de dos jóvenes que caminaron hacia el lugar del que todos escapaban, sin saber que presenciaban uno de los acontecimientos que cambiarían el mundo.

Audio: Escuchá la entrevista con Juan Andrés y Juan Pablo Chemes

Fuente: LT10

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