La dirigencia de Wimbledon, el tercer Grand Slam del circuito ATP de tenis profesional, tomó la decisión de no otorgar acreditaciones de prensa a los influencers en su próxima edición.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, la medida será empleada a partir de las reiteradas faltas cometidas por el público en el US Open que se disputa actualmente, de las que los creadores de contenido son señalados como culpables.
Siendo el torneo más tradicional de todo el calendario, el único Grand Slam que aún se disputa sobre césped y con diversas costumbres que se sostienen desde el año 1877, Wimbledon le cerrará las puertas a quienes trabajan de las redes.
Las quejas de los tenistas sobre el comportamiento de la gente durante la actual disputa del US Open se multiplicaron con el correr de los días de competencia y, ante esto, desde Wimbledon se decidió pasar a la acción: no se les otorgarán acreditaciones en la próxima competencia.
La decisión se da para marcar un contraste total con la postura tomada por el certamen neoyorquino en este año, en el que se vio un aluvión de creadores de contenido en las tribunas, ante el malestar de los deportistas.
Según se confirmó desde Inglaterra, las fuerzas de seguridad pertinentes tendrán, además, la potestad de confiscar objetos como aros de luz, que han interrumpido la normal continuidad de los partidos, como le ocurrió a la japonesa Naomi Osaka, cuyo duelo de primera ronda ante la rusa Anastasia Zakharova tuvo que ser pausado.
Con reclamos por la realización de sesiones de fotos en plena tribuna, en un deporte en el que el nivel de concentración de los atletas requiere absoluto silencio y la menor cantidad de distracciones posible desde las tribunas en los momentos de juego, Osaka reclamó que deben respetarse los códigos del deporte “por mera cortesía” y que, aunque es positivo que se trate de popularizar al tenis, se debe “gestionar mejor”.
Por su lado, el experimentado tenista francés Adrian Mannarino cuestionó que el público “tiene permitido moverse en las tribunas durante los puntos”, algo sancionado en el resto de los torneos, y aseguró que no cree que sea “lo mejor para el tenis en general”, sentenciando: “Hay olor a marihuana en la cancha, ruidos en todos lados. La verdad que se está convirtiendo de a poco en un zoológico”.