Los anuncios de Javier Milei sobre las Islas Malvinas reabrieron el debate acerca de las herramientas que puede utilizar la Argentina para defender sus recursos naturales y sostener el reclamo de soberanía. El Presidente anticipó sanciones más duras, cambios legales y una mayor presencia nacional en Tierra del Fuego.
Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, el Gobierno publicó el Decreto 868/2026, que busca acelerar los procedimientos contra personas y empresas vinculadas con actividades hidrocarburíferas realizadas sin autorización argentina. Milei también anunció una reforma de la Ley 26.659 y avances en la Base Naval Integrada de Ushuaia.
El Reino Unido rechazó el planteo argentino y volvió a defender su posición con base en la autodeterminación de los habitantes de las islas y el referéndum realizado en 2013. La «respuesta británica» elevó el tono de una disputa atravesada ahora por los proyectos de explotación petrolera en el Atlántico Sur.
Adolfo «Fito» Schweighofer, presidente del Centro de Ex Soldados Combatientes de Malvinas de Santa Fe, analizó los anuncios con cautela. «Voy a opinar, pero desde la mesura de mis conocimientos», aclaró durante una entrevista en LT10, al señalar que se trata de «un tema tan amplio» y «tan complejo».
El excombatiente recordó que los veteranos siguen de cerca cada decisión vinculada con las islas porque «hace 40 años que estamos bregando» para lograr avances concretos en el reclamo argentino.
La presión económica
Schweighofer valoró especialmente las medidas dirigidas contra las empresas que participen de la explotación de recursos naturales sin autorización nacional. Según explicó, el impacto económico representa uno de los puntos de mayor sensibilidad para el Reino Unido.
Para graficarlo, recordó una campaña impulsada por excombatientes durante la década de 1990 bajo la consigna «No compre productos de origen inglés». Aunque reconoció que aquella iniciativa tenía un alcance limitado, sostuvo que apuntaba a uno de los espacios donde la presión puede resultar más efectiva.
«Una de las partes más sensibles que tienen los ingleses» es la económica, afirmó. En ese sentido, consideró necesario «hacerles gastar plata» y generar preocupación frente al avance sobre los recursos del Atlántico Sur.
Sin embargo, descartó de manera tajante una posible respuesta armada. «A nadie se le ocurriría mover un dedo en el aspecto beligerante», sostuvo. Su planteo apuntó a combinar medidas económicas, diplomáticas y legales, sin trasladar la disputa al terreno militar.
El presidente del Centro de Ex Soldados Combatientes también respaldó el endurecimiento de las consecuencias para quienes intervengan en actividades no autorizadas. Para Schweighofer, «corresponde» que las «empresas que usufructúen recursos naturales argentinos» reciban «la sanción».
Las leyes y la Base Naval
Schweighofer remarcó que parte del paquete anunciado por Milei recupera herramientas que ya estaban vigentes. El mandatario, señaló, «recuperó del arcón de los recuerdos dos leyes vigentes» vinculadas con las sanciones por la exploración y explotación de hidrocarburos.
El excombatiente consideró positivo que esas normas vuelvan a aplicarse con mayor firmeza. «Es lo que hemos bregado los veteranos de Malvinas», expresó al referirse al pedido histórico de sancionar a buques y compañías que operen sin autorización argentina.
También se mostró expectante ante el anuncio sobre la Base Naval Integrada de Ushuaia, aunque reclamó que el proyecto esté acompañado por recursos, planificación y preparación. «Hace 60 años que está el proyecto de una base monumental, integrada, gigantesca, la boca de la Antártida allí en Tierra del Fuego», recordó.
En ese marco, planteó una serie de interrogantes sobre la capacidad real del país para sostener una política estratégica: «¿Cómo está nuestro personal de defensa? Todo lo que engloba el sistema de defensa, el sistema de armas, los subsistemas, la preparación. ¿Cómo está nuestra Cancillería?».
«Ojalá le pongamos un pie a estas empresas que van a explotar en Malvinas», sintetizó.
Cautela ante el giro de Milei
Consultado sobre el cambio entre la postura actual del Presidente y algunas de sus declaraciones de campaña, entre ellas sus elogios a Margaret Thatcher, Schweighofer admitió que los anuncios también pueden tener una lectura política o electoral.
«Yo trato de ser cauto», respondió. Sin embargo, reconoció que la hipótesis sobre un posible aprovechamiento de la causa Malvinas «puede tener también ese considerando».
Dentro del propio espacio de excombatientes existen diferentes opiniones sobre el momento elegido para realizar los anuncios. Pese a esos reparos, Schweighofer sostuvo que el análisis debe concentrarse en las medidas concretas y reiteró su respaldo a las sanciones contra quienes exploten recursos argentinos.
También destacó la convocatoria al resto de las fuerzas políticas para construir una postura común. «Eso es súper, desde luego», expresó sobre la posibilidad de alcanzar acuerdos que permitan sostener una política de Estado más allá de los cambios de gobierno.
El rechazo al plebiscito
Schweighofer cuestionó el referéndum organizado en las islas en 2013, utilizado por el Reino Unido para sostener que sus habitantes desean continuar bajo administración británica.
El excombatiente comparó esa consulta con preguntarles a los simpatizantes presentes en la cancha de Boca si quieren pertenecer al club. Por eso, la definió como «un plebiscito absurdo, trucho, ilegal y no reconocido por nadie».
Al mismo tiempo, reconoció que la Argentina también cometió errores a través de «estos vaivenes de política exterior». Mencionó los acuerdos firmados durante el gobierno de Carlos Menem y la política de acercamiento a los isleños impulsada por el entonces canciller Guido Di Tella.
También recordó el apoyo logístico y militar que Estados Unidos brindó al Reino Unido durante la guerra de 1982. A partir de ese antecedente, advirtió que la actual cercanía entre Milei y Donald Trump no garantiza un respaldo permanente a la posición argentina.
Para Schweighofer, el reclamo debe sostenerse con continuidad y sin depender de alineamientos circunstanciales. «Hay un modo de vivir» vinculado con seguir «levantando esta causa», afirmó.
El excombatiente cerró su análisis con una definición sobre la importancia estratégica y humana de las islas: «Es tragedia porque es nuestro territorio, es el futuro de la Argentina, el Atlántico Sur, hermanado con la América, es el futuro de nuestra patria, de nuestros nietos».