Este domingo, un grupo de entre 40 y 50 familiares de personas alojadas en la Unidad Penitenciaria N° 9 de Recreo se manifestó frente al ingreso del penal. La protesta fue motivada por la falta de comunicación con los internos y la incertidumbre sobre las condiciones de su detención tras los recientes traslados al complejo.
Durante la jornada se registraron quemas de cubiertas frente al acceso, lo que requirió la intervención de los Bomberos Zapadores para sofocar el fuego. Asimismo, la policía desplegó efectivos del Cuerpo de Infantería y del Grupo de Operaciones Especiales en el lugar. Si bien el jefe de la Comisaría 16ª estableció un canal de diálogo y facilitó la comunicación con el interior de la unidad para algunos de los allegados, los manifestantes decidieron mantener la protesta al considerar que la situación sigue sin resolverse.
Según el relato de los familiares, los internos padecen frío, hambre y sed, citando la falta de comida, agua y ropa de abrigo.
También denunciaron que los traslados se realizaron de forma sorpresiva e inconsulta, interrumpiendo las actividades laborales, educativas y religiosas que los reclusos realizaban en sus anteriores pabellones.
La Unidad Penitenciaria N° 9, inaugurada el pasado 3 de septiembre, cuenta con tres subunidades, 475 celdas individuales y una capacidad total para albergar a 251 mujeres y 640 hombres. Las protestas ocurren en el marco de un reciente e intensivo operativo en el que se trasladó a 380 detenidos en menos de 24 horas para aliviar el hacinamiento en las comisarías de la ciudad de Santa Fe.