La búsqueda de Mariano Martínez, el estudiante de Arquitectura de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) desaparecido desde el lunes 31 de agosto, se orientó hacia Córdoba tras el testimonio de una empleada de una librería que aseguró haberlo visto.
Gustavo, el padre del joven, contó que la mujer habría mantenido un contacto directo con su hijo cuando se acercó al comercio para fotocopiar un currículum. Según esa misma versión, posteriormente habría entregado el documento en un local de sushi de la zona.
"Una chica dice que lo vio", señaló el hombre en declaraciones a TN. La pista todavía debe ser verificada para confirmar si se trataba de Mariano y establecer su paradero.
El estudiante salió de su casa en Berazategui el lunes alrededor de las 8, rumbo a la facultad. Llevaba un bolso grande con láminas y trabajos prácticos que debía presentar después de un fin de semana en el que, según su familia, había pasado prácticamente sin dormir.
"Yo creo que se esforzó demasiado por cumplir y se descompuso", expresó Alicia, su madre. Cerca de las 10, Mariano le comentó a un compañero que se sentía mal y decidió retirarse del aula, donde dejó sus pertenencias.
Los investigadores reconstruyeron parte de sus movimientos posteriores mediante cámaras de seguridad y registros de su tarjeta SUBE. Primero se trasladó a Punta Lara, en el partido de Ensenada, un lugar al que no solía ir, de acuerdo con su madre.
Las cámaras lo registraron caminando por la avenida Almirante Brown y, a las 14.35, abordando un colectivo de la línea 275 para regresar a La Plata. En ese momento le envió a su hermano Lucas, de 19 años, un mensaje con la contraseña de su computadora.
La comunicación preocupó a sus padres. "Lo de la clave de la computadora lo tomamos como una despedida definitiva. Eso nos asustó mucho", relató Alicia.
Tras regresar a La Plata, Mariano tomó el Tren Roca a las 16.17 con destino a Constitución. Durante el viaje coincidió con un compañero de la facultad, que descendió en la estación Hudson.
Según la reconstrucción familiar, el joven se habría quedado dormido y continuado viaje sin bajar en Berazategui. Su madre explicó que esa situación ya le había ocurrido: "Él me ha dicho: 'Mami, llamame en el horario que llega el tren, así me despierto y me bajo en Berazategui'".
Las cámaras de seguridad registraron su llegada a Constitución, donde se ubicaban sus últimos movimientos conocidos antes de que surgiera la pista en Córdoba.