Unión consiguió cambiar el escenario en el Torneo Clausura. Después de un arranque irregular, el equipo de Leonardo Madelón encadenó dos victorias y volvió a meterse de lleno en la pelea por la clasificación. Por eso, mientras el campeonato avanza, también empiezan a aparecer los posibles cruces de la instancia decisiva.
Y el panorama actual marca un rival de peso para el Tatengue: Belgrano.
Si las posiciones se mantuvieran como están hasta el cierre de la fase de grupos, Unión debería viajar a Córdoba para disputar los octavos de final frente al Pirata, en un partido de eliminación directa.
El golpe de Unión para meterse en carrera
La goleada por 4-1 ante Sarmiento en el 15 de Abril fue mucho más que una victoria. Unión venía de superar a Aldosivi y volvió a sumar de a tres, una situación que le permitió recuperar terreno y confianza.
Además, el equipo encontró a su principal carta ofensiva en Cristian Tarragona, quien marcó dos goles y atraviesa un momento extraordinario. El delantero ya suma 15 tantos en el fútbol argentino durante 2026 y es una de las grandes razones que explican la recuperación rojiblanca.
También volvió a festejar Ignacio Malcorra, mientras que el equipo mostró una contundencia que había extrañado durante varias jornadas.
Una carrera que recién comienza
La posibilidad de enfrentar a Belgrano es, por ahora, solamente una fotografía de la tabla. Todavía queda mucho Clausura por delante y los cruces pueden cambiar completamente de acuerdo con los resultados de las próximas fechas.
Pero para Unión hay un dato que vale mucho: después de haber estado en una situación incómoda, ahora depende de sus propios resultados para seguir avanzando en la clasificación.
El panorama actual de octavos presenta estos cruces:
- Gimnasia de Mendoza – Huracán
- Vélez – Atlético Tucumán
- Instituto – Rosario Central
- Defensa y Justicia – Tigre
- Argentinos Juniors – Boca
- Sarmiento – Independiente
- Gimnasia de La Plata – Newell's
- Belgrano – Unión
En el campamento tatengue saben que todavía falta mucho para conocer al rival definitivo. La prioridad es otra: mantener la levantada.
Porque Unión ya consiguió algo importante: volvió a creer. Y si logra transformar estas dos victorias en una racha, los octavos dejarán de ser una posibilidad matemática para convertirse en un objetivo cada vez más concreto.