La comunidad científica internacional sigue con atención la evolución del Fenómeno del Niño, que podría intensificarse durante el último trimestre de 2026 y generar importantes lluvias en distintas regiones.
El ingeniero Howard Van Meer, del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), quien explicó las características del fenómeno y puso el foco en la importancia de trabajar con anticipación para reducir los riesgos que podrían generar las precipitaciones.
“Los grandes centros climáticos del mundo pronostican un Fenómeno del Niño fuerte. Se cree que será el más grande que se haya visto y es por eso que preocupa mucho”, señaló el especialista.
Según explicó, los pronósticos climáticos indican una evolución del fenómeno que comenzó a manifestarse y que podría alcanzar un período de mayor intensidad hacia los próximos meses.
Van Meer remarcó que, frente a este escenario, será fundamental avanzar en medidas de prevención y obras que permitan mejorar la evacuación del agua, especialmente en las zonas que presentan mayores riesgos de anegamiento.
Entre las acciones necesarias, mencionó la importancia de revisar y acondicionar los canales de desagüe, además de trabajar sobre las áreas más bajas y evaluar la construcción de estructuras de contención.
El especialista también hizo referencia a la necesidad de una planificación conjunta en las cuencas hídricas, debido a que el comportamiento del agua no reconoce límites administrativos.
“Las cuencas del Salí-Dulce deben estar preparadas. Es todo un trabajo entre provincias”, sostuvo.
El ingeniero señaló además que el fenómeno ya comenzó y que su evolución continuará siendo monitoreada durante los próximos meses.
“El fenómeno ya comenzó y llegará a su pico en diciembre”, afirmó.