El ministro de Trabajo de la Provincia, Roald Báscolo, dialogó con LT10 luego de la presentación del balance semestral del incentivo fiscal incluido en la Ley Tributaria 2026, una medida orientada a incentivar la contratación de personal registrado en el sector privado.
"Hoy una de las principales preocupaciones de la población tiene que ver con las cuestiones laborales: a las familias no les alcanza para llegar a fin de mes, quienes tienen trabajo temen perderlo y a quienes buscan les cuesta mucho conseguir un empleo, más aún si se trata de un puesto formal", contextualizó Báscolo.
Ante este escenario, la Ley Tributaria 2026 fijó un beneficio para las empresas que incrementen su plantilla respecto del año previo. El esquema permite a los empleadores deducir del Impuesto sobre los Ingresos Brutos hasta el valor equivalente al Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE) por cada nuevo puesto formal generado.
Según los datos oficiales al corte del primer semestre, la iniciativa propició la creación de 8.694 nuevos puestos de trabajo formales y la deducción de 31.362 recibos de sueldo en los primeros seis meses del año, lo que representa un promedio superior a las 5.000 deducciones mensuales. De un inicio en enero con 600 puestos, el programa mostró una curva ascendente hasta alcanzar la cifra semestral acumulada en junio.
En términos de alivio fiscal, la medida significó un ahorro global para el sector productivo santafesino de $36.600 millones. Los tres rubros que más utilizaron el beneficio fueron el comercio, con 2.115 puestos creados; la construcción, con 1.905; y la industria manufacturera, con 1.381.
"Cuando se analiza el panorama nacional, los sectores que están traccionando la economía son la minería, el gas y el petróleo, que no son generadores intensivos de mano de obra. Por el contrario, los rubros que más empleo pierden a nivel país son la industria, la construcción y el comercio. Estos incentivos provinciales están siendo aprovechados justamente por los sectores más castigados por la coyuntura nacional", explicó el funcionario.
Al comparar el desempeño santafesino con la tendencia general del país, Báscolo remarcó que las políticas activas de la provincia permitieron contrarrestar la destrucción de puestos registrados. "En el balance de los últimos dos años y medio, las únicas dos provincias con números positivos son Neuquén y Río Negro, impulsadas por Vaca Muerta. Debajo viene Santa Fe, que es además una de las pocas jurisdicciones con indicadores positivos en el rubro de la construcción, traccionada por el plan de obra pública provincial y por estos incentivos tributarios", destacó.
El titular de la cartera laboral definió a la medida como una herramienta "anticíclica" destinada a mitigar el impacto del contexto macroeconómico. "Así como los gobiernos invierten para atenuar los daños de los fenómenos climáticos, estas políticas buscan mitigar un impacto que en muchos casos resulta inevitable", graficó.
Respecto del panorama industrial dentro del territorio santafesino, Báscolo admitió que persisten dificultades en ramas específicas como el textil, calzado y línea blanca, además del siderúrgico centrado en Villa Constitución, donde la capacidad instalada se encuentra operando al 60 % a la espera del repunte de la construcción a nivel nacional.
Por último, ponderó el dinamismo de la agroindustria y los servicios asociados, apalancados por una campaña agrícola con rendimientos elevados. "Santa Fe tiene su mayor fortaleza estratégica en el campo y la agroindustria. Una cosecha importante moviliza la siembra, la logística, el transporte y el consumo de combustibles, lo que explica por qué hay empresas que continúan realizando inversiones de gran escala en la provincia", concluyó.
