El anuncio de la creación de un equipo itinerante de diez psicólogos por parte del Gobierno provincial fue valorada como una medida positiva, aunque desde el Colegio de Profesionales de la Psicopedagogía de la Primera Circunscripción advirtieron que la atención ante situaciones excepcionales no reemplaza la necesidad de contar con profesionales estables dentro de las escuelas.
El reclamo apunta a fortalecer el acompañamiento cotidiano de los estudiantes y a crear cargos específicos de psicopedagogos en el sistema educativo. Según los datos aportados por la entidad, en la primera circunscripción —que abarca desde la ciudad de Santa Fe hacia el norte provincial— solo 57 escuelas secundarias estatales cuentan con profesionales de esta disciplina y apenas ocho tienen un cargo formal de psicopedagogo.
En diálogo con LT10, la secretaria del Directorio del Colegio de Profesionales de la Psicopedagogía de la Primera Circunscripción, María Inés Gualtos, consideró que la conformación del nuevo equipo es “una muy buena noticia”, pero planteó dudas sobre el alcance de una modalidad itinerante.
“Lo que nos preguntamos es cómo se va a prevenir de manera itinerante. Para que la prevención se lleve a cabo, necesitamos habitar las aulas a diario, conocer a los estudiantes, entrevistarlos, acompañar a los docentes, orientar a las familias”, sostuvo.
La profesional remarcó que el acompañamiento permanente permite conocer las particularidades de cada comunidad educativa y realizar un seguimiento sostenido. En cambio, señaló que los equipos que intervienen de manera ocasional no siempre pueden construir ese vínculo con los alumnos y las instituciones.
Gualtos también cuestionó que las políticas educativas se concentren únicamente en indicadores como la repitencia. “Siempre estamos preocupados mirando el número de repitencia. Cuando cierre el año, ver cuántos pasaron, cuántos repitieron”, expresó, y pidió analizar las dificultades que pueden atravesar los estudiantes detrás de esos resultados.
En ese sentido, advirtió que no todos los casos pueden explicarse por la falta de interés o de estudio. “¿Se pensó en algún momento en que tal vez muchos o varios de esos estudiantes tal vez no pueden aprender?”, planteó.
Para la representante del Colegio, algunos alumnos necesitan trayectorias escolares adaptadas a sus necesidades y un seguimiento específico. “Tal vez están necesitando de trayectorias escolares que se diseñen artesanalmente para sus necesidades. Entonces, ahí es donde aparece la figura del psicopedagogo”, afirmó.
También sostuvo que esa tarea no puede recaer únicamente sobre los docentes. “No podemos cargar al docente, ni hablar al docente de secundario que es un docente taxi, con encima poder hacerse cargo de los problemas de aprendizaje de los estudiantes”, señaló.
Gualtos aclaró que el pedido no busca reemplazar a otros profesionales, sino conformar equipos con distintas especialidades. “No hablamos, por favor, de reemplazar a psicólogos ni psicopedagogos ni viceversa, sino al contrario, crear equipos verdaderamente interdisciplinarios”, indicó.
Sobre la función específica de los psicopedagogos, explicó que son profesionales preparados para acompañar las trayectorias escolares, los procesos de inclusión y las dificultades de aprendizaje, además de realizar tareas de detección y orientación. “No tratamiento, porque en las escuelas no se puede hacer tratamiento”, precisó.
La entrevistada también vinculó parte de las dificultades actuales con las consecuencias de la pandemia. Recordó que los estudiantes que hoy cursan primero y segundo año de la secundaria atravesaron los primeros años de su escolaridad en un contexto excepcional. “Ahora estamos viendo los baches y las secuelas de todo esto”, sostuvo.
De las 57 escuelas secundarias estatales de la primera circunscripción que cuentan con psicopedagogos, 30 tienen profesionales que se desempeñan como docentes y 19 como facilitadores de la convivencia. Solo ocho poseen cargos específicos.
“En el resto, los colegas se desempeñan como docentes, dando cátedras o como facilitadores de la convivencia. Entran a la escuela y se van, se van a otra escuela. El cargo es el que permanece”, explicó Gualtos, quien remarcó que la presencia diaria permite realizar un seguimiento que, de otro modo, “es imposible”.
El Colegio ya presentó notas ante el Ministerio de Educación y distintas áreas de la cartera para solicitar la creación de cargos y anticipó que continuará con las gestiones. “Vamos a seguir peleando y vamos a seguir reclamando cargos. Yo creo que en algún momento nos van a escuchar”, afirmó.
Por último, Gualtos señaló que Santa Fe es una de las pocas provincias que no cuenta con equipos de orientación escolar, según un relevamiento de la Federación Argentina de Psicopedagogía. “La psicopedagogía no puede quedar por fuera de las políticas educativas”, concluyó.