El Ministerio de Educación de la provincia de Santa Fe puso en marcha el Equipo de Acompañamiento a Contextos Excepcionales, una iniciativa inédita a nivel nacional conformada por psicólogos y psicólogas de Santa Fe Capital y Rosario. Este cuerpo profesional abordará problemáticas de salud mental desde una perspectiva institucional, comunitaria y colectiva en los establecimientos educativos santafesinos.
La secretaria de Gestión Territorial Educativa, Daiana Gallo Ambrosis, explicó que la creación de este espacio forma parte de la política de la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro y del ministro José Goity. Al inicio del mandato, la cartera unificó los equipos socioeducativos, de Educación Sexual Integral (ESI) y de convivencia dentro de la Dirección de Convivencia y Construcción de Ciudadanía, sumando áreas específicas para el bienestar tanto de docentes como de asistentes escolares.
"Veíamos que había muchas dificultades de convivencia en las escuelas", señaló Gallo Ambrosis. Sin embargo, la funcionaria aclaró un matiz fundamental para el enfoque de la gestión: "No nos cansa repetir que no existe la violencia escolar en sí, sino que existen violencias en la sociedad que terminan repercutiendo en la escuela. La institución es el lugar que aloja, que mira y que da la palabra".
El ministerio ya venía trabajando en dispositivos para resolver situaciones extraordinarias que interrumpen la cotidianidad escolar, como amenazas o el hallazgo de armas dentro de las instituciones. No obstante, el trágico acontecimiento ocurrido en la localidad de San Cristóbal aceleró la profundización de estas políticas.
"Fue un hecho único que nadie esperaba, también a nivel país. Si bien trabajamos articuladamente con el área de Salud Mental del Ministerio de Salud, el accionar nos quedaba corto por la magnitud de nuestra estructura", reconoció la funcionaria. La cartera educativa santafesina administra un sistema de 5.000 instituciones, 900.000 estudiantes y más de 80.000 agentes.
El nuevo equipo central, integrado inicialmente por diez profesionales, centrará su actividad en dos líneas de acción:
Planificación y formación: Se proyectarán instancias formativas en todo el territorio provincial destinadas a supervisores, directivos y docentes. El objetivo es desmitificar y conceptualizar la salud mental desde una mirada colectiva y comunitaria, dejando capacidad instalada en las propias escuelas y no enfocándose en la atención clínica de casos individuales.
Intervención en contextos excepcionales: El grupo asistirá de forma presencial y extendida —durante uno o dos meses— a comunidades educativas conmocionadas por hechos graves. Entre los antecedentes recientes, Gallo Ambrosis citó el caso de San Cristóbal y el de una alumna en Rosario que falleció tres días después de sufrir un accidente por una caída en el establecimiento, lo que generó un profundo impacto emocional en la escuela y en las familias.
Ante la consulta sobre si los profesionales mantendrán contacto directo con el alumnado, la secretaria aclaró: "Van a tener contacto con los estudiantes si el caso lo amerita, pero nunca de manera individual, sino siempre con un enfoque institucional y colectivo. Estos equipos no tienen antecedentes en el país; buscamos en otras provincias y no encontramos réplicas. Estamos haciendo camino al andar".
Respecto al perfil de los diez integrantes del equipo central, la funcionaria destacó que en su mayoría son profesionales psicólogos que además ejercen la docencia en los niveles inicial, primario o secundario. "Queríamos que conocieran el sistema desde adentro. No es lo mismo un profesional externo que tiene que arrancar de cero a aprender cómo se manejan los actores escolares, que contar con psicólogos que ya son docentes. Eso le da un plus fundamental al equipo", subrayó.
El rol de las escuelas y la demanda postpandemia
Gallo Ambrosis aclaró que las escuelas de la provincia no cuentan con gabinetes de psicopedagogos en cada establecimiento de manera individual, salvo excepciones históricas en la gestión privada o en escuelas transferidas. "Desde la creación de los equipos socioeducativos hace más de 16 años, la provincia sostiene una mirada general y generalista del sistema. No estamos a favor de un profesional fijo por escuela porque la familiaridad excesiva puede restar objetividad ante los conflictos", argumentó.
Actualmente, cuando surge una situación compleja con un estudiante, los directivos elevan un formulario a los equipos socioeducativos de las nueve delegaciones regionales de educación, quienes articulan la atención psicológica individualizada con los efectores de salud correspondientes.
Finalmente, la funcionaria reflexionó sobre el impacto de la pospandemia en las aulas y la relevancia social de estas herramientas: "La salud mental era un tema del que antes no se hablaba y hoy está a flor de piel. Lo vimos incluso con la Selección Argentina de fútbol, que demostró que los varones pueden llorar, abrazarse y mostrar sus sentimientos abiertamente. Todo eso se procesa hoy en la escuela, que sigue siendo el lugar donde circula la palabra y la escucha".
