Para Colón, el compromiso de este domingo frente a Chaco For Ever excede ampliamente el valor de una nueva fecha de la Primera Nacional. En el Brigadier López estarán en juego la confianza del plantel, la continuidad del proyecto deportivo y buena parte de las aspiraciones de pelear por el ascenso.
Después del duro traspié ante Ferro, el Sabalero quedó obligado a reaccionar. No solo porque necesita volver a sumar, sino porque una nueva caída podría profundizar un escenario que empezó a tornarse incómodo para todos.
La obligación de responder en casa
Si hubo un aspecto que sostuvo a Colón durante buena parte del campeonato fue su rendimiento como local. El Brigadier López se transformó en un escenario donde el equipo encontró respuestas cuando le costó hacerlo fuera de Santa Fe.
Ese invicto en casa es uno de los principales argumentos que todavía mantienen al equipo entre los protagonistas de la Zona A. Perder esa fortaleza significaría resignar uno de los pilares sobre los que Medrán construyó su campaña.
Por eso, el duelo del domingo también representa una prueba para confirmar que el Brigadier López continúa siendo una fortaleza.
Una oportunidad que no puede dejar pasar
La fecha también ofrece una posibilidad que Colón está obligado a aprovechar. Mientras el Sabalero reciba a Chaco For Ever, el líder Ferro afrontará una visita de riesgo frente a Deportivo Morón, otro de los equipos que pelea en la parte alta de la tabla.
Un tropiezo del Verdolaga podría achicar nuevamente las diferencias, pero para sacar provecho de ese escenario primero Colón deberá hacer su trabajo.
Después de haber dejado escapar la posibilidad de quedar a dos puntos del líder en Caballito, el margen para desperdiciar oportunidades se redujo al mínimo.
Un examen para Medrán
Aunque desde la dirigencia no hubo manifestaciones públicas, resulta evidente que el partido también tendrá un peso especial para Ezequiel Medrán.
El entrenador llegó al tramo decisivo del campeonato con un respaldo que se apoya en los resultados obtenidos como local y en la posición del equipo dentro de la zona de Reducido. Sin embargo, la irregularidad volvió a instalar interrogantes sobre el funcionamiento de un plantel que, por nombres, aparece entre los más importantes de la categoría.
Cada derrota importante incrementó los cuestionamientos, y la sufrida ante Ferro no fue la excepción.
La necesidad de volver a creer
Colón sabe que todavía depende de sí mismo para seguir siendo protagonista. Restan muchas fechas y la diferencia con la cima todavía permite ilusionarse, pero para eso necesita empezar a construir una racha que hasta ahora nunca pudo sostener.
El domingo habrá mucho más que tres puntos en juego. Estará en disputa la posibilidad de recuperar el envión, sostener la ilusión del ascenso, fortalecer el ciclo de Medrán y llegar con otra energía a un tramo del campeonato donde cada partido comenzará a valer como una final.