En diálogo con LT10, Luis María Cabal y Hugo Marquetti, funcionarios del área de Gestión de Riesgo municipal, brindaron detalles del esquema de trabajo, la logística de evacuación y la atención prioritaria en las zonas ubicadas por fuera de los anillos de defensa, como La Vuelta del Paraguayo.
"Nos estamos preparando tal como nos indicó el intendente, el Dr. Poletti: hay que estar listos para afrontar situaciones comprometidas", señaló Cabal. "Firmamos convenios con refugios que funcionan en asociaciones, clubes e instituciones vecinales que colaboran de manera solidaria y desinteresada con la comunidad", añadió.
La capital provincial cuenta actualmente con 31 puntos de encuentro y convenios vigentes con más de 20 refugios dentro del Plan A, además de un esquema de contingencia de reserva. "Están distribuidos por toda la ciudad, con especial foco en los barrios de mayor vulnerabilidad hídrica. Con el Plan A tenemos capacidad para albergar a entre 1.500 y 2.000 personas, una cifra que confiamos en que no sea necesario alcanzar", detalló el funcionario.
Respecto a la operatividad del sistema, Cabal explicó que los coordinadores de cada distrito serán los encargados de emitir las alertas de evacuación. A partir de allí, mediante acuerdos preexistentes con las empresas de transporte urbano de pasajeros, las unidades colectivas pasarán por los puntos de encuentro para retirar a los vecinos y trasladarlos hacia los centros de albergue definidos.
Paralelamente, los equipos municipales recorren las distintas vecinales para promover un "plan de contingencia familiar", brindando pronósticos actualizados y proyectando escenarios probables ante un eventual pico de crecida.
Un punto crítico del operativo corresponde a las familias radicadas por fuera de la infraestructura defensiva. Al respecto, Cabal remarcó: "Tenemos perfectamente identificados cuáles son los primeros lugares a evacuar. Quienes están situados por fuera del anillo de defensa o en La Vuelta del Paraguayo son los primeros en salir cuando el río comienza a crecer. Por dentro de los anillos, en lo que respecta a la crecida del río, no hay inconvenientes".
El funcionario enfatizó que el escenario más complejo para la ciudad se presenta cuando coinciden un nivel alto del río y precipitaciones de gran intensidad, lo que obliga a combinar el escurrimiento natural con sistemas de bombeo y compuertas.
Por su parte, Hugo Marquetti se refirió a la logística en zonas de ribera y descartó improvisaciones en el armado de los centros de asistencia: "Intentamos siempre que los refugios se monten en lugares accesibles y de fácil asistencia, planificados formalmente por la Municipalidad. No solo se deben resguardar las pertenencias de los vecinos, sino también sus mascotas y la asistencia sanitaria".
"Buscamos evitar la instalación descontrolada de módulos en lugares que puedan volver a inundarse. Por eso, el trabajo preventivo que realizamos junto a las instituciones locales es clave para transmitirle certeza y tranquilidad a la población sobre cómo actuar si la emergencia se concreta", concluyó Marquetti.