El vicepresidente de la Sociedad Rural de Santa Fe, Hugo Iturraspe, fijó la postura de la entidad frente al anteproyecto del Gobierno nacional que busca desregular y hacer voluntarios los aportes al Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA). Aunque remarcó que apoyan la continuidad del organismo para la apertura de mercados internacionales, exigió mayor claridad sobre el destino y la distribución de los fondos que aporta el sector productivo.
"Antes que nada, quiero dejar en claro que no nos oponemos a que el IPCVA siga funcionando. Creemos que es muy importante el trabajo que realiza en el mundo promocionando nuestra carne y representándonos en distintos países", sostuvo el dirigente. Sin embargo, advirtió: "El problema es que no vemos transparencia en cuanto a las ganancias que tiene el instituto y a dónde van a parar".
En ese sentido, ejemplificó que entre enero y junio se faenaron 6,5 millones de animales, lo que representó un importante volumen de recaudación. "Sabemos que los balances están en orden, pero queremos saber dónde se distribuyen las ganancias del IPCVA, a qué instituciones van y cuánto le corresponde al consejo asesor. Hay cosas que no nos quedan claras", argumentó.
Actualmente, por cada animal faenado en los frigoríficos, los productores realizan un aporte obligatorio equivalente al 0,07 % del valor índice de la hacienda vacuna, mientras que la industria frigorífica contribuye con el 0,03 %. Al respecto, el representante ganadero señaló que el nivel de aporte entre las partes es inequitativo en relación con los beneficios recibidos: "Mientras que los frigoríficos se benefician muchísimo y aportan alrededor de 600 pesos por cabeza, el productor pone unos 2000 pesos. Consideramos que los aportes deben ser voluntarios".
En relación con el anteproyecto impulsado por el Poder Ejecutivo, el dirigente ruralista reveló que las entidades agropecuarias no fueron consultadas de manera previa: "A esta desregulación que propone el ministro no nos la consultaron. Por eso pedimos más claridad y queremos participar todos los sectores en estas medidas de transformación".
Consultado sobre si la quita de aportes obligatorios afectaría la financiación del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) —organismo que recibe entre un 3 % y un 5 % del presupuesto del IPCVA—, Iturraspe desestimó un impacto crítico sobre la sanidad animal: "El Senasa ya tiene sus propias formas de recaudar a través de los guías de tránsito, las ventas de hacienda y la vacunación contra la fiebre aftosa. Tiene la llegada de fondos controlada por varios medios".
Finalmente, de cara a la Exposición Rural de Palermo y al posible debate parlamentario de la norma, el vicepresidente de la Sociedad Rural local anticipó que mantendrán el diálogo con los legisladores nacionales para transmitir su postura: "Cada uno hace su gestión en esto. Seguiremos con la postura de que continúe el IPCVA, pero que se entienda que exigimos transparencia. Los productores queremos tener un conocimiento más directo de qué se hace con el dinero que aportamos".