Mientras el plantel de Unión ultima detalles para el estreno en el Torneo Clausura, la atención también está puesta lejos de la cancha. La dirigencia rojiblanca atraviesa horas decisivas en su intento por levantar las inhibiciones que pesan sobre el club y conseguir la habilitación de los refuerzos para el compromiso de este viernes ante Platense.
Este jueves, el presidente Luis Spahn brindó un panorama de la situación durante una entrevista en LT10 y dejó en claro que el escenario no es sencillo. Si bien la institución trabaja para cancelar las obligaciones pendientes, el principal obstáculo pasa por los plazos administrativos que maneja la FIFA, que suelen extenderse más allá del momento en que se efectúan los pagos. De igual modo, con Juventud de las Piedras y Sol de Mayo no hay acuerdo aún.
Esa demora burocrática podría dejar a Leonardo Madelón (no renovó aún) sin la posibilidad de contar con las incorporaciones en el debut. Con ese panorama, el entrenador ya comenzó a ensayar variantes durante los últimos entrenamientos, contemplando la chance de afrontar el primer partido del semestre con la base del plantel que terminó disputando el Apertura.
Por estas horas, Unión continúa apareciendo en el listado de clubes inhibidos publicado por la FIFA. En Santa Fe saben que, una vez acreditados los pagos, todavía resta que el organismo internacional actualice el estado del club y libere definitivamente las restricciones. El margen es mínimo. Cada hora que pasa juega un papel determinante y en las oficinas rojiblancas la expectativa es permanente. De aquí al viernes habrá un seguimiento constante de la situación, con el F5 para comprobar si el nombre de Unión desaparece de la nómina.
La dirigencia mantiene la esperanza de resolver el inconveniente a tiempo, aunque el reloj corre y el debut está a la vuelta de la esquina. Más allá de la voluntad del club por regularizar su situación, la última palabra dependerá de que los tiempos administrativos acompañen una gestión que entró en su tramo más crítico.