Con el foco puesto en el estreno del Torneo Clausura, Unión tiene prácticamente todo listo para volver a la competencia. Sin embargo, hay un tema que permanece abierto y que, aunque no genera alarma, sí llama la atención: Leonardo Madelón todavía no firmó la renovación de su contrato.
Fue protagonista en la planificación del semestre, participó de la depuración del plantel, dio el visto bueno para las incorporaciones y condujo toda la preparación del equipo. Sin embargo, ese escenario todavía no fue acompañado por el anuncio institucional que confirme la extensión del vínculo.
En ningún momento aparecieron señales de un cortocircuito entre el club y el técnico. Al contrario, el entendimiento parece total y desde hace semanas existe un consenso para seguir transitando el proyecto. Lo único que falta es transformar ese acuerdo verbal en un contrato firmado. Esa demora, aunque no modifica el día a día futbolístico, inevitablemente genera preguntas. Con el debut cada vez más cerca, la ausencia de una oficialización provoca incertidumbre sobre una cuestión que, en otro contexto, ya debería haber quedado resuelta.
El interrogante es sencillo: si el inicio del campeonato encuentra a Madelón sin haber estampado la firma, ¿cómo se resolverá la situación? En Unión transmiten calma y entienden que se trata únicamente de una cuestión administrativa, sin poner en duda la presencia del entrenador en el banco de suplentes. Por ahora, el reloj sigue corriendo y la expectativa se mantiene. Mientras el plantel cuenta las horas para volver a competir, en las oficinas del club aún resta cerrar un trámite que todos dan por hecho, pero que todavía espera convertirse en realidad.