Unión afrontará una semana que puede resultar determinante para el futuro inmediato del club. A pocos días del inicio del Torneo Clausura de la Liga Profesional, la dirigencia trabaja contrarreloj para levantar las inhibiciones que pesan sobre la institución y permitir que Leonardo Madelón pueda contar con los refuerzos en el estreno ante Platense.
El debut del Tatengue está programado para el viernes 24 de julio, desde las 21.15, en Vicente López, y el objetivo es que para esa fecha todas las incorporaciones estén en condiciones reglamentarias de ser utilizadas.
Dos inhibiciones que condicionan el mercado
Actualmente, Unión mantiene dos inhibiciones impuestas por la FIFA. La primera corresponde al reclamo del delantero ecuatoriano José Enrique Angulo, por una deuda cercana a los 90.000 dólares.
La segunda, y la de mayor magnitud, está vinculada a la transferencia de Maizon Rodríguez, por la cual Juventud Las Piedras reclama alrededor de 500.000 dólares.
Mientras esas deudas no sean canceladas, el club no podrá inscribir ni utilizar oficialmente a los futbolistas incorporados en este mercado de pases. La expectativa está puesta en los próximos días, cuando deberían ingresar recursos muy importantes para las arcas rojiblancas.
Por un lado, Unión aguarda el pago de la primera cuota de 600.000 dólares correspondiente a la transferencia de Rafael Profini al Kharkiv de Ucrania. Esa operación fue pactada en tres cuotas iguales.
Al mismo tiempo, el club espera percibir 2.200.000 dólares netos por la venta de Mateo Del Blanco, una cifra que surge luego de descontar los impuestos correspondientes y el porcentaje que le corresponde a Santa Fe FC de una transferencia que se cerró en 2.800.000 dólares.
Con esos ingresos, la dirigencia tiene previsto cancelar de manera inmediata las dos inhibiciones para dejar el camino liberado de cara al comienzo del campeonato.
Más allá de la urgencia por levantar las sanciones de la FIFA, en Unión también existe otra prioridad. Parte del dinero que ingresará en los próximos días sería destinado a cancelar deudas internas con el plantel profesional, especialmente en lo referido a premios pendientes.
La intención de la dirigencia es que el equipo inicie el Torneo Clausura con un panorama mucho más ordenado desde el aspecto económico, evitando que esos compromisos pendientes se transformen en un foco de conflicto durante la competencia.