Cuba logró restablecer por completo el Sistema Electroenergético Nacional (SEN) el miércoles, luego de un apagón general que se produjo el martes, el tercero en menos de una semana y el quinto en lo que va del año, según informó la compañía estatal Unión Eléctrica (UNE).
La isla enfrenta serios problemas de escasez de combustible, atribuibles al bloqueo petrolero estadounidense, lo que dificulta tanto la operación como la reparación de sus plantas y equipos.
El país, con una población de 9,6 millones de habitantes, experimentó el corte de electricidad el martes poco antes del mediodía debido a una avería que generó un desequilibrio "brusco" entre la generación y la demanda. El servicio comenzó a restablecerse en la noche y se reconectó completamente el miércoles a las 07:00, según comunicó UNE y reportó DW.
El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, explicó que el colapso se debió a oscilaciones en la red que llevaron a la salida de una unidad generadora, provocando la desconexión de varias más hasta llegar a la caída general. Además, señaló que la demora en la recuperación se debe a la complejidad del proceso y a la escasez de hidrocarburos.
De la O Levy enfatizó que las constantes desconexiones del SEN "no han sido errores de operación" sino el resultado de que el sistema se encuentra "severamente afectado por el bloqueo petrolero estadounidense". Insistió en la total falta de combustible y en la dificultad para acceder a piezas de repuesto para las unidades termoeléctricas y las plantas de Energás.
En las últimas semanas, los apagones han superado las 30 horas continuas en La Habana, mientras que en otras regiones del país pueden extenderse por varios días. La producción eléctrica depende de siete centrales térmicas obsoletas, algunas de las cuales tienen más de 40 años de antigüedad y sufren frecuentes averías, además de una red de generadores de respaldo que funcionan con diésel importado.