A una semana de la implementación de los cambios en el Sistema de Estacionamiento Ordenado Municipal (Seom), el secretario de Gobierno de la ciudad de Santa Fe, Sebastián Mastropaolo, realizó un balance positivo sobre el funcionamiento de la nueva plataforma tecnológica. El funcionario destacó que se observa una mayor rotación vehicular en las zonas concesionadas y adelantó que evalúan la aplicación de tarifas diferenciales en los sectores con mayor demanda del espacio público.
El principal cambio de los últimos días se centró en la limitación del saldo negativo, una figura que, según Mastropaolo, "ya no tiene sentido ni lógica" debido a las facilidades que ofrece el nuevo sistema digitalizado. "El saldo negativo era una solución parcial del sistema anterior porque el método de recarga era complejo; obligaba al usuario a dirigirse a un quiosco o a la propia municipalidad, ya que no existía la posibilidad de realizar cargas virtuales", recordó.
Con el arribo y la aplicación de la nueva licitación, la recarga pasó a ser íntegramente digital. Por este motivo, el Municipio estableció un tope de 2.500 pesos para el saldo negativo con el objetivo de optimizar la administración del sistema. El funcionario aclaró que los usuarios reciben alertas tipo pop-up en sus teléfonos celulares para avisarles cuando ingresan en ese umbral, dándoles un margen de más de dos horas para regularizar su situación a través de billeteras virtuales antes de que se proceda al corte del servicio.
Respecto al comportamiento de los conductores santafesinos, Mastropaolo observó una tendencia a la autorregulación. "Al ser tan simple, la gente va cargando lo que consume. Ya no se colocan sumas fijas elevadas para estar tranquilos, sino que el usuario calcula el tiempo que necesita para estar dos o tres horas y carga en función de eso", explicó.
Asistente inteligente y darsenas autorizadas
Consultado sobre la segunda etapa del proyecto, que prevé el funcionamiento de un asistente inteligente para detectar dársenas vacías y regular el precio según la congestión, el secretario afirmó que se encuentra "pronto a salir". En ese sentido, detalló que el sistema se está nutriendo diariamente de un mapa de calor que registra cómo se ocupa cada zona, como el área de Tribunales durante el horario matutino.
Por otra parte, Mastropaolo rechazó las críticas de la oposición respecto a una presunta ampliación inconsulta de las zonas medidas. "Está perfectamente claro: tenemos menos de 5.000 dársenas en todo el ámbito autorizado por una ordenanza que tiene más de diez años. No se extendió un solo metro cuadrado de lo ya pautado, sino que se optimizó el servicio", enfatizó, remarcando que se excluyeron garajes, bocacalles y zonas de ascenso y descenso. Para el funcionario, la correcta administración del espacio es clave para dar respuesta a los alrededor de 150.000 vehículos que componen la movilidad urbana diaria de la capital provincial.
Asimismo, ante las denuncias sobre el borrado y vandalismo de los números de darsenas, Mastropaolo confirmó que la tarea de mantenimiento corresponde al Municipio y que se investigan acciones intencionales con productos químicos en algunos sectores. Como alternativa tecnológica de mayor durabilidad frente al desgaste del asfalto local, adelantó que analizan reemplazar la pintura tradicional en caliente por fajas con numeración termofusionada.
La regulación de los "trapitos" y los semáforos inteligentes
El secretario ponderó la integración de datos que permite el centro de monitoreo municipal a través del anillo digital de ingresos y las dársenas geoposicionadas, a lo que se sumará la instalación actual de fibra óptica para la red de semáforos inteligentes. Este esquema tecnológico permitirá contar los vehículos en tiempo real y agilizar los flujos en avenidas principales como el Boulevard Gálvez frente a las calles laterales.
En cuanto a la problemática de los cuidacoches o "trapitos", Mastropaolo defendió la ordenanza local impulsada por el intendente Juan Pablo Poletti y los operativos conjuntos de control y contención social que realiza la Guardia de Seguridad Institucional (GSI) con la Policía santafesina. "El intendente fue claro: el Seom no va a convivir con los cuidacoches", ratificó.
No obstante, admitió que el Municipio aguarda con expectativa la sanción de una ley provincial en la Legislatura que brinde un marco normativo definitivo. Aunque manifestó ciertas discrepancias personales con el proyecto proveniente del Senado por los cargos operativos y administrativos que delegaría en las arcas municipales —a diferencia de la propuesta de Diputados—, concluyó que "peor es no tener nada". "Santa Fe va a estar muy complicada con el recurso humano para generar todos los expedientes que requeriría la ley del Senado, pero prefiero el desafío de ver cómo lo aplicamos antes que no darle una respuesta al vecino", sostuvo, vinculando el fenómeno a la creciente situación de calle que atraviesa el país.
Alerta por el subsidio a la SUBE
Finalmente, Mastropaolo expresó la profunda preocupación del Ejecutivo local tras el congelamiento de la tarifa social de la tarjeta SUBE dispuesto por el Gobierno nacional, junto con las modificaciones en los impuestos a los combustibles.
El funcionario descartó de manera tajante una suba del boleto de colectivos en la ciudad en el corto plazo debido al delicado contexto económico de los usuarios. Sin embargo, aclaró que el municipio no dispone de mayores recursos financieros para cubrir el bache del Estado nacional. "El Municipio no puede cubrir las deficiencias de un Estado nacional que lo único que tiene que hacer es devolver lo que recauda en la provincia y en la ciudad de Santa Fe, y no lo hace", sentenció. Pese a la complejidad del escenario, destacó que el diálogo constante con los empresarios del sector permitió sostener el sistema sin paros de transporte en lo que va del proceso.
