Los vecinos de barrio Roma atraviesan horas complicadas frente a calles anegadas y mal olor. En la intersección de Juan Díaz de Solís e Hipólito Yrigoyen, el agua surge desde las profundidades de la red cloacal, inundando la calzada.
El principal reclamo que realizaron los vecinos al móvil de LT10 apunta a una falla estructural en la red de Aguas Provinciales. Según explicó uno de ellos el sistema colapsa porque la cámara receptora de esa esquina recibe el caudal de tres estaciones de bombeo de diferentes barrios, cuando originalmente debería recibir solo una.
"Está mal hecha la obra. Cuando funcionan dos bombas a la vez, sucede esto", denunció. Además, agregó que el caudal de entrada supera ampliamente la capacidad de salida de la cámara.
"Nadie nos respondió"
La frustración de la comunidad aumenta ante la falta de soluciones definitivas por parte de la Municipalidad y de la empresa prestataria del servicio. Los afectados señalan que, aunque han realizado múltiples reclamos, solo reciben medidas paliativas que no resuelven el fondo del problema.
El mantenimiento insuficiente: "Viene un camioncito, destapa la cañería, tiran un poco de lavandina y a los tres o cuatro días aparece de vuelta", lamentó el vecino entrevistado.
La frase que resume el sentir del barrio es tajante: "Es increíble. Así no se puede vivir".

Peligro en la vía pública
Por el momento, la calle se encuentra totalmente inundada de líquidos cloacales, obligando a los conductores a realizar maniobras evasivas para no caer en baches o pozos ocultos bajo el agua servida.
La preocupación de los vecinos crece al caer el sol, ya que la falta de visibilidad y la ausencia de inspectores municipales o personal de emergencia en el lugar convierten a la esquina en un riesgo latente para peatones y automovilistas