En el fútbol profesional, la diferencia entre la victoria y la derrota suele medirse en detalles mínimos. El alto rendimiento deportivo no es sólo una cuestión de destreza técnica o capacidad física; es un proceso complejo y multidisciplinar que busca maximizar el potencial de cada jugador. Para alcanzar este nivel, la ciencia se ha vuelto una aliada indispensable, y la nutrición, uno de sus pilares fundamentales.
"El rendimiento no depende únicamente del entrenamiento o la genética", explica Guillermina Canesini, directora de la Licenciatura en Nutrición de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas (FBCB) de la UNL. "La nutrición desempeña un papel crucial, no solo como combustible para la capacidad física, sino también como una herramienta preventiva de salud a largo plazo".
El enfoque científico
Cuando se habla de nutrición en el deporte, el error común es pensar solo en el consumo de alimentos. Canesini explicó que el abordaje es mucho más profundo: un plan nutricional de alto rendimiento se construye sobre la individualidad de cada deportista, adaptándose a las exigencias de su deporte y al contexto ambiental y social en el que se encuentra.
El factor personal
Consultada sobre su propia relación con la práctica física, Canesini confiesa su pasión por la natación, destacando que el aprendizaje científico ha sido su mejor guía. "Pude aplicar lo que aprendí en mi propio entrenamiento", compartió.
Se trata de las raciones de la campaña solidaria “Alimento que nutre, abriga”. Además, se firmaron convenios para garantizar la continuidad del Programa Asociado Solidario, que desde hace casi dos décadas asiste a los sectores más vulnerables.