La Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME), delegación Santa Fe, lanzó una fuerte advertencia sobre el nivel de endeudamiento que afecta a familias y pequeñas y medianas empresas (pymes). Sostuvo que la coyuntura económica actual genera un escenario de asfixia que ya impacta tanto en las finanzas como en la salud mental de los sectores más golpeados.
A través de un comunicado, la entidad afirmó que el endeudamiento dejó de ser una herramienta para el crecimiento y pasó a convertirse en una estrategia de subsistencia para miles de hogares y emprendimientos.
Según datos de la organización, las familias argentinas acumulan un endeudamiento total de 39 billones de pesos, mientras que la deuda consolidada con entidades financieras, plataformas financieras tecnológicas (fintech) y mutuales alcanzó un nivel que calificaron como histórico, con un índice del once coma dos por ciento.
Desde la entidad cuestionaron además las medidas impulsadas por el Gobierno nacional para incentivar el acceso al crédito y consideraron que no representan una solución de fondo. "El problema radica en el sueldo, no en el crédito", señalaron, al advertir que sin una recomposición de los ingresos el financiamiento termina profundizando el problema.
En ese contexto, APYME planteó la necesidad de avanzar en mecanismos que permitan aliviar la situación de personas y empresas sobreendeudadas. Entre las alternativas mencionadas figuran los concursos de acreedores para particulares y pequeñas firmas, así como distintas herramientas legales destinadas a proteger ingresos y patrimonios.
La entidad también propuso recurrir a medidas como la declaración de inembargabilidad, la presentación de recursos de amparo, el uso del denominado stop debit para suspender débitos automáticos en cuentas sueldo, y una mayor intervención de los organismos de defensa del consumidor frente a créditos que consideren abusivos.
Más allá de las cifras económicas, la organización sostuvo que el problema ya trasciende el plano financiero. Según advirtió, la presión de las deudas está generando consecuencias psicológicas y emocionales sobre comerciantes, emprendedores y jefes de hogar que enfrentan crecientes dificultades para sostener sus actividades y cumplir con sus compromisos.
Por último, la entidad convocó a autoridades, legisladores y actores sociales a impulsar respuestas urgentes frente a una problemática que, según su diagnóstico, afecta cada vez a más familias y pequeñas empresas de la región.