Jugar no es un simple entretenimiento ni un premio para los chicos: es una necesidad vinculada al desarrollo emocional, cognitivo, social y físico. Con ese mensaje, la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) celebró este 11 de junio el Día Internacional del Juego y relanzó la campaña #QueremosJuguetes, una iniciativa que busca revalorizar el juego compartido en tiempos de creciente presencia de las pantallas.
Desde la entidad remarcaron que el juego con juguetes sigue siendo una herramienta clave para estimular la imaginación, el aprendizaje y los vínculos familiares. "Jugar es imaginar, aprender, compartir y crecer. No hay pantalla que reemplace eso", sostuvo el presidente de la CAIJ, Matías Furió.
La preocupación surge en un contexto donde el tiempo destinado al juego en familia muestra señales de retroceso. Según el estudio internacional Play Well 2026, nueve de cada diez padres consideran importante compartir momentos de juego con sus hijos. Sin embargo, casi la mitad de las familias no alcanza las cinco horas semanales de juego compartido, el tiempo mínimo que los especialistas consideran necesario para generar un impacto positivo en el bienestar familiar.
Entre las principales causas aparecen las largas jornadas laborales, las tareas domésticas y el tiempo que tanto adultos como niños dedican a los dispositivos. De acuerdo con el relevamiento, estas actividades desplazan cada vez más al juego de la rutina diaria.
La entidad también llamó la atención sobre otro fenómeno: la caída de la natalidad en Argentina. Según datos citados por la CAIJ, la tasa de fecundidad descendió un cuarenta por ciento desde 2014 y actualmente se ubica en 1,4 hijos por mujer, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires alcanza apenas el 0,9. Frente a este escenario, sostienen que el tiempo de calidad dedicado a cada niño cobra aún más relevancia.
La campaña #QueremosJuguetes cuenta con el respaldo de especialistas en pediatría y organizaciones que promueven un uso responsable de la tecnología durante la infancia. Entre ellas se encuentra Manos Libres, una iniciativa que impulsa retrasar la entrega del primer teléfono inteligente hasta los 14 años.
Desde la cámara aseguraron que las preferencias de consumo también reflejan esta tendencia. Los juguetes para la primera infancia, los juegos de mesa, los rompecabezas, los bloques y las masas para modelar fueron algunos de los segmentos con mejor desempeño durante las últimas campañas comerciales, impulsados por familias que continúan apostando por experiencias de juego compartidas.
"Defender el juguete es defender la niñez", resumieron desde la entidad, que aprovechó la fecha para insistir en la necesidad de recuperar espacios de encuentro, creatividad y juego en un contexto cada vez más atravesado por las pantallas.