La situación de inseguridad en la avenida Blas Parera ha llegado a un punto crítico. Según manifestaron los propios comerciantes, el reciente robo sufrido a un local fue "la gota que rebalsó el vaso" en un contexto de hurtos constantes, robos de bicicletas y motos, y rotura de vidrieras. Esta realidad ha generado que incluso clientes de otras zonas eviten circular por la avenida por temor.
Durante el encuentro con el ministro de Seguridad, los comerciantes expusieron la necesidad urgente de una mayor presencia policial. "Le planteamos todas nuestras inquietudes con el tema de la falta de patrullaje, la falta de caminantes o si bien si los hay, por ahí son escasos", explicaron tras la reunión. Como respuesta, las autoridades se comprometieron a reforzar los controles, extender los horarios de vigilancia y sumar cámaras de seguridad para identificar a los delincuentes.
Un punto clave de la reunión fue la capacitación sobre el uso de las herramientas estatales. Los entrevistados destacaron que "aprendimos algunas cosas como por ejemplo el uso del 911 que a veces no se le da el uso que realmente tiene", señalando que es la vía más efectiva para prevenir delitos y realizar denuncias sin necesidad de trasladarse a una comisaría.
El impacto económico de la delincuencia también fue un tema central, especialmente en un periodo de bajas ventas. "Que nos rompan un vidrio te destruye porque sale muy caro. Cualquier mínimo que nos roben hoy nos afecta mucho", lamentaron los comerciantes.
En tanto, se acordó un nuevo encuentro en 15 días para evaluar si hubo cambios efectivos en el patrullaje y las propuestas planteadas. Además, los comerciantes planean organizar una reunión en el barrio para transmitir a los vecinos y otros colegas lo aprendido sobre el manejo del 911 y fomentar la denuncia ante personas sospechosas.