La historia de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota en la provincia de Santa Fe guarda un capítulo dorado en el departamento Las Colonias. Antes de llenar estadios de fútbol, la mítica banda liderada por el Indio Solari recaló en San Carlos Centro, revolucionando a una localidad que vio duplicada su población ante la llegada masiva de fanáticos de todo el país. El responsable de aquella hazaña, Arturo Iturraspe, dueño del emblemático boliche L'Étoile, revivió las anécdotas de una época dorada en una entrevista exclusiva con LT10.
El desembarco de la banda de rock más convocante de la Argentina en territorio santafesino se gestó casi de casualidad, tras una presentación de Charly García en el mismo boliche sancarlino.
"Nosotros trajimos a Charly García a L'Étoile. En ese momento, el encargado de armar su escenario era un muchacho al que todos conocíamos como 'Vikingo', porque nunca supimos su nombre real", recordó el empresario. A "Vikingo" le gustó tanto el nivel de producción y la forma de trabajar de los hermanos Iturraspe que les propuso un desafío mayor: "Voy a hacer un contacto con Poli, la manager de Los Redondos, a ver si los podemos traer para acá".
A las pocas semanas, la mítica manager del grupo aceptó mantener una reunión con los empresarios de la noche santafesina. Iturraspe viajó a Buenos Aires acompañado por el entonces presidente del Club Central San Carlos, el "Negro" Medina.
"Llegamos a la calle donde vivía Poli y nos encontramos con una señora barriendo la vereda. Como no sabíamos bien el número, le preguntamos si tenía idea de cuál era la casa de la manager de Los Redondos. La mujer nos miró, nos preguntó de dónde éramos y, cuando le dijimos que veníamos de San Carlos, nos contestó de inmediato: 'Soy Poli'. Estaba ahí afuera, barriendo la vereda de lo más tranquila. Es una anécdota que nos quedó para toda la vida y que hoy sería imposible de ver", rememoró Iturraspe.
Aquel primer encuentro selló un pacto de confianza mutua. A la banda le entusiasmó la seriedad de los organizadores santafesinos y la posibilidad de experimentar una tranquilidad que en las grandes capitales ya les resultaba esquiva.
Los Redondos se alojaron en el tradicional Residencial Sensi de San Carlos. Para los músicos, la estadía se convirtió en una experiencia impagable: la libertad de bajarse del colectivo, caminar tranquilamente las dos cuadras que separaban el hotel del boliche, o sentarse a tomar un café en un bar sin que nadie los molestara ni los persiguiera. "Estaban enloquecidos con esa paz, no lo podían creer", señaló el dueño de L'Étoile.
Ese romance con el público local quedó grabado en la memoria de la provincia. En total, Los Redondos tocaron tres veces en el boliche sancarlino: la primera en 1992, luego en 1995 (con doble función de viernes y sábado) y finalmente en 1996, cuando la demanda obligó a programar tres recitales consecutivos. La mística continuaría en la región con los históricos shows de 1996 en el Club Atlético Unión y de 1997 en el Estadio del Club Atlético Colón.
"Había más visitantes que residentes"
El éxito de la tercera serie de shows en San Carlos Centro desbordó por completo las previsiones de la localidad. La fisonomía del pueblo cambió de forma drástica durante esos fines de semana, generando reacciones encontradas entre los vecinos de la comunidad.
San Carlos Centro contaba en ese entonces con 10.000 habitantes, pero la convocatoria de la banda atrajo a más de 11.000 visitantes que coparon las calles del pueblo. Los comercios locales, quioscos y prestadores de servicios agotaron su mercadería. El boliche solo había vendido unas 150 entradas a residentes locales; el resto del público provenía de distintas provincias del país.
@radiolt10 El mejor recuerdo del #IndioSolari en L´etoile... en redes se encuentran joyas y una de esas es esta que fue compartida por miles de ricoteros. ¿Sabías de estos recitales? #indiosolari #losredondos #rocknacional
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