Espectáculos - ROCK NACIONAL INDIO SOLARI

Viernes 05 de Junio de 2026 - 10:57 hs

Cuatro canciones para entender por qué el Indio Solari es único

Desde himnos multitudinarios hasta relatos atravesados por la crítica social, estas cuatro obras ayudan a comprender la dimensión artística y cultural de una figura irrepetible de la música popular argentina.

Actualizado: Viernes 05 de Junio de 2026 - 11:52 hs

La obra del Indio Solari excede largamente los discos vendidos, los recitales multitudinarios o las convocatorias récord. Su legado se construyó a partir de canciones que se transformaron en símbolos de distintas generaciones y que todavía hoy forman parte de la cultura popular argentina.

Entre cientos de composiciones, hay cuatro que permiten recorrer distintas facetas de su universo artístico: la mística de las masas, la poesía del desencuentro, la crítica social y la memoria sobre algunos de los episodios más oscuros de la historia argentina.

"Ji Ji Ji", la banda sonora del pogo más grande del mundo

Hablar del Indio Solari es hablar de "Ji Ji Ji". Publicada en 1986 dentro del álbum "Oktubre", la canción se convirtió en el himno máximo de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y en una de las obras más influyentes de la historia del rock nacional.

Escrita por el Indio Solari y Skay Beilinson, fue elegida por Rolling Stone y MTV entre las mejores canciones del rock argentino. Pero su verdadera dimensión trasciende cualquier ranking.

Cada vez que suena el tramo final de la canción en un recital, miles de personas saltan al mismo tiempo generando una imagen que ya forma parte de la identidad cultural argentina: el llamado "pogo más grande del mundo".

Lo que comenzó como una canción terminó convirtiéndose en un ritual colectivo que acompañó a Los Redondos y luego a la carrera solista del Indio durante décadas.

"Un ángel para tu soledad", la despedida de Los Redondos

Si "Ji Ji Ji" representa la explosión colectiva, "Un ángel para tu soledad" simboliza uno de los momentos más emotivos de la historia ricotera.

Incluida en el álbum "Lobo suelto, cordero atado" de 1993, es una de las canciones más populares del grupo y quedó asociada para siempre al final de una era.

El 4 de agosto de 2001 fue el último tema interpretado por Los Redondos durante su último recital, realizado en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba.

Meses después, la banda anunciaría oficialmente su separación.

Con el paso del tiempo, la canción adquirió un significado especial para los seguidores, que la transformaron en una especie de despedida emocional de una de las bandas más importantes de la historia argentina.

"Masacre en el puticlub", la irreverencia hecha canción

Lanzada en 1988 dentro del disco "Un baión para el ojo idiota", "Masacre en el puticlub" refleja una de las facetas más provocadoras del universo creativo del Indio.

Con una estética desafiante y una narrativa cargada de imágenes ambiguas, la canción se convirtió en uno de los clásicos más celebrados por los fanáticos.

También ocupa un lugar especial porque fue una de las pocas composiciones de Los Redondos que contó con videoclip oficial, algo poco frecuente en una banda que siempre cultivó una relación distante con los medios tradicionales.

Décadas después de su lanzamiento, sigue apareciendo entre las canciones más influyentes del rock argentino de los años 80.

"Pabellón Séptimo", cuando el rock se convirtió en memoria

Entre las composiciones más comprometidas de Solari aparece "Pabellón Séptimo (Relato de Horacio)", una canción inspirada en la llamada Masacre del Pabellón Séptimo ocurrida el 14 de marzo de 1978 en la cárcel de Villa Devoto.

Durante aquel episodio, decenas de presos murieron asfixiados, quemados o baleados en circunstancias que aún hoy generan controversias y reclamos de justicia.

La canción recuperó esa tragedia cuando todavía era un tema prácticamente ausente del debate público y ayudó a instalar en la memoria colectiva una historia marcada por la violencia institucional durante la última dictadura militar.

Fue una muestra de otra dimensión del Indio: la de un artista capaz de convertir episodios silenciados en canciones que interpelaban a miles de personas.

Más que canciones

Cada una de estas obras representa una parte distinta del legado de Solari. El fenómeno multitudinario, la sensibilidad poética, la rebeldía y el compromiso con la memoria conviven en una producción artística que marcó a varias generaciones.

Por eso, aunque la muerte del Indio cierre un capítulo fundamental del rock argentino, sus canciones seguirán funcionando como una puerta de entrada para entender a uno de los artistas más influyentes que tuvo el país.

Fuente: LT10

Seguí leyendo