Hay estadísticas que pueden engañar. Cinco partidos sin perder suelen ser motivo de satisfacción en cualquier equipo, pero en Colón la sensación es bastante distinta. Porque detrás de ese invicto hay una lectura menos amigable: el Sabalero ganó apenas uno de esos encuentros y la cosecha terminó quedando corta para un club que arrancó el año con la obligación de pelear arriba.
Este sábado, desde las 15.30, el conjunto de Ezequiel Medrán tendrá una nueva oportunidad para cambiar la historia cuando visite a Almirante Brown en el estadio Fragata Sarmiento, por la fecha 16 de la Zona A de la Primera Nacional. El encuentro será transmitido por LT10 AM 1020 y FM "X" 103.5.
La delegación viajó anticipadamente a Buenos Aires con una idea clara: volver a Santa Fe con algo más que una actuación correcta. A esta altura del campeonato, los rendimientos decorosos sirven poco si no vienen acompañados por victorias. Colón transita una zona gris. No pierde, pero tampoco logra despegar. Se mantiene expectante, aunque sin la contundencia necesaria para recortar diferencias y meter presión en los puestos de vanguardia. Los cuatro empates registrados en las últimas cinco fechas son la muestra más clara de esa situación.
El problema se profundiza cuando el equipo sale de casa. Desde que descendió a la Primera Nacional, el rendimiento lejos del Brigadier López se convirtió en un desafío recurrente. Cada viaje representa una nueva búsqueda de respuestas para una materia que todavía no logra aprobar. Por eso el duelo en Isidro Casanova tiene una carga especial. No se trata solamente de sumar tres puntos. También está en juego la posibilidad de romper una tendencia que viene condicionando la campaña y que impide transformar las buenas intenciones en una candidatura sólida.
La tabla empieza a exigir definiciones. Los equipos que pretenden ser protagonistas necesitan convertir los empates en triunfos y las rachas positivas en verdaderos impulsos deportivos. Colón está justo en ese punto. Porque el invicto luce bien en los papeles. Pero lo que realmente necesita el Sabalero es volver a ganar.