El empate frente a Mitre en el Brigadier López no solo le hizo perder a Colón la punta de la Zona A de la Primera Nacional, sino que además lo dejó frente a un panorama complejo pensando en lo que viene. El equipo de Ezequiel Medrán afrontará ahora una seguidilla determinante para sus aspiraciones, con cuatro partidos fuera de Santa Fe en los próximos cinco compromisos.
La primera parada será este sábado 30 de mayo, cuando visite desde las 15.30 a Almirante Brown en el estadio Fragata Presidente Sarmiento, un escenario históricamente complicado y donde el Sabalero intentará recuperar terreno luego de haber caído al cuarto puesto.
El único respiro será en el Brigadier López
Luego de esa salida, Colón tendrá su único partido como local en este tramo: será el domingo 7 de junio, a las 17, frente a Ciudad Bolívar, uno de los equipos que pelea arriba y que aparece como una de las revelaciones del campeonato.
Sin demasiado margen para relajarse, el equipo rojinegro volverá rápidamente a la ruta. El sábado 13 de junio, desde las 15.30, enfrentará como visitante a Defensores de Belgrano, otro rival directo en la pelea por los puestos de arriba.
Dos viajes largos y un cierre exigente
El calendario continuará el sábado 20 de junio, a las 17.30, cuando Colón visite a Chaco For Ever en Resistencia, en otro compromiso de riesgo para un equipo que necesitará sumar lejos de casa si pretende mantenerse en la pelea grande.
Tras el cierre de la primera rueda y un breve receso, el Sabalero retomará la competencia el domingo 5 de julio, a las 15, nada menos que en Puerto Madryn, frente a Deportivo Madryn, en el sur del país.
Un desafío para medir el carácter del equipo
La agenda que se le presenta a Colón no será sencilla. Entre viajes extensos, rivales duros y la obligación de volver a sumar de a tres, el equipo de Medrán afrontará un tramo que puede marcar buena parte de su destino en el campeonato.
Hasta aquí, el rendimiento fuera de Santa Fe fue uno de los puntos que más le costó consolidar al Sabalero. Por eso, esta seguidilla aparece como una prueba clave para un plantel que necesita demostrar personalidad y fortaleza para seguir soñando con el regreso a Primera División.