Funcionarios del equipo económico del Gobierno brindaron detalles de la reducción de retenciones anunciada en la víspera por el presidente Javier Milei. Hacia adelante, aseguraron que están en revisión todos aquellos impuestos considerados "distorsivos" para el buen funcionamiento de la economía.
En la noche del jueves, Milei había comunicado en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires que las retenciones para el trigo y la cebada bajarán a partir de junio próximo, desde el 7,5 al 5,5%. En ese marco, el mandatario calificó como "imperdonable lo que le hicieron al campo durante décadas".
Este viernes, el ministro de Economía, Luis Caputo, detalló en una conferencia de prensa que, en el caso de la soja, los Derechos de Exportación (DEX) van a ir bajando 0,25 puntos porcentuales (p.p) en 2027 y 0,5 puntos a lo largo de 2028. De este modo, en los siguientes dos años el porcentaje bajaría del 24% actual al 15%.
En el caso del maíz y el sorgo la baja será similar, pero se hará de manera trimestral y no mensual. Por ende, el tributo a pagar por los exportadores pasará del vigente 8,5% al 5,5% hacia fines de 2028. Mientras que, para el girasol, el recorte será de manera semestral, lo cual dejaría las retenciones en el 3%, contra el 4,5% de hoy en día.
Caputo explicó que, dada la baja inmediata para los productos de la cosecha fina, cuya siembra está dando sus primeros pasos, iba a haber una "especulación" con medidas similares para los productos de la cosecha gruesa, lo cual podría haber generado un retraso en la liquidación de divisas. Sin embargo, eso no era posible, según su mirada, dado que "el resultado fiscal es prioridad" y que "en 2026 no había espacio para más recortes", motivo por el cual su cartera decidió anticipar que las bajas tendrán efecto recién desde 2027.