Joaquín Martínez, el joven santafesino cuya historia conmovió a todos, alcanzó el objetivo que parecía inalcanzable. Tras una intensa campaña para recaudar los fondos necesarios para su rehabilitación luego de quedar paralítico a los 19 años, confirmó la noticia con profunda emoción: "Llegamos a los 50 millones, llegamos a los 50 millones, ya cumplimos con esa meta".
El camino no fue sencillo, y Joaquín describe los últimos momentos de la colecta como una montaña rusa de emociones. "La verdad que increíble, fueron tres últimos días intensos, pero hermosos", relató, recordando que el proceso se inició entre la incertidumbre y el anhelo: "Empezamos sin saber cómo iba a ser todo. Empezamos con miedo, la verdad, con miedo" (pero también) "con esperanzas, obviamente, porque eso no se tiene que perder nunca".
La respuesta de la comunidad superó cualquier expectativa previa. Joaquín destaca que, aunque se ven casos similares en redes sociales, vivirlo en carne propia es una experiencia transformadora. "Ni bien subimos el video, la verdad que la reacción de la gente, la ayuda, la colaboración, (fue) algo impensado", confesó el joven, agregando que "recibir esa respuesta de la gente, esa colaboración, la verdad que fue hermoso, intenso, divertido".
Con los fondos ya asegurados, el siguiente paso es el tratamiento especializado en Río Cuarto. Joaquín explicó que ya están en contacto con el centro médico: "Ya estuvimos mandando mensajes, les llegaron todos los videos... nos tienen que dar el turno, estamos coordinando eso". Antes de partir, deberá completar una serie de preparativos locales: "Obviamente vamos a tener que hacer algunos estudios previos acá en Santa Fe para poder ir ya con todo en la mano".
Finalmente, Joaquín no quiso dejar pasar la oportunidad de expresar su gratitud hacia todos los que hicieron posible este milagro colectivo. Se mostró "agradecido de verdad con toda la gente, con todo el apoyo, con todos los medios por el alcance y por la ayuda que me dieron, porque es increíble". Para él, este logro es un mensaje de optimismo para otros: "Esto es un ejemplo de que la unión hace la fuerza y que todo es posible, y que no hay que bajar los brazos. Así que (estoy) contentísimo, y a seguir adelante, porque no hay que parar".
