En un operativo conjunto entre el Gobierno de la Provincia, el Ministerio Público de la Acusación (MPA) y la Municipalidad de Santa Fe, este viernes por la mañana se llevó a cabo el derribo de un búnker de drogas ubicado en la intersección de las calles Monseñor Zazpe y Doctor Zavalla, en pleno barrio Sur.
El procedimiento de inactivación del inmueble, señalado durante años como un activo punto de venta de estupefacientes al menudeo, se ejecutó en el marco de las acciones que contempla la Ley de Microtráfico. La actividad estuvo encabezada por el ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, junto a autoridades judiciales, municipales y legislativas.
El búnker funcionaba en una antigua y conocida casona de la zona que, tras quedar en medio de un proceso de sucesión familiar, fue usurpada hace más de una década. Laura de Andrea, representante de la Vecinal Barrio Sur, reflejó el impacto que este desenlace tiene para la comunidad: "Cuando asumimos en la vecinal hace cinco años nos comprometimos a ayudar a los vecinos. Este búnker era un problema gravísimo por el movimiento constante de autos y motos a cualquier hora. Vivíamos con mucha preocupación".
La vecina destacó que, si bien se trató de una problemática denunciada durante años, la resolución llegó a partir de una decisión política de la gestión actual. Asimismo, admitió que existía temor en el barrio debido a que tres personas imputadas por la usurpación del lugar habían recuperado la libertad con medidas alternativas. Ante esto, valoró la promesa del ministro Cococcioni de mantener un refuerzo de la prevención policial en la zona para garantizar la seguridad de los residentes.
Antes de que las topadoras iniciaran la demolición, se pudo constatar el estado de abandono y deterioro extremo en el que se encontraba la propiedad. El interior combinaba una enorme acumulación de desperdicios, muebles rotos y roedores muertos con signos de haber sufrido un incendio intencional tiempo atrás, desatado luego de un desalojo policial.
En las distintas habitaciones de la casona —donde hace años llegó a funcionar un bar muy popular— se encontraron cochecitos y sillas de bebé en medio de la mugre. Según se confirmó, en el lugar convivían familias con menores de edad en condiciones de absoluta vulnerabilidad. De hecho, a raíz de este contexto de desamparo, la Secretaría de los Derechos de la Niñez, Adolescencia y Familia debió intervenir previamente para dejar bajo resguardo a uno de los niños que habitaba el inmueble.

La próxima problemática: terrenos usurpados en las vías
Tras la desactivación de este foco de violencia y delincuencia en Zazpe y Zavalla, desde la vecinal señalaron que el próximo objetivo barrial será abordar la situación de los terrenos usurpados sobre las vías del ferrocarril, frente a la exestación Mitre.
"Ese es otro tema complejo. Hoy por hoy se formó la 'Villa Mitre' y hay muchísima gente viviendo allí. Sabemos que hay muchos vecinos de trabajo que salen a ganarse el pan todos los días, pero como en todos lados, también hay personas que no están dentro de la ley y complican la seguridad de la zona", concluyó De Andrea.