Un insólito y peligroso hecho se produjo en la tarde de este martes en una clínica ubicada en la intersección de las calles Mariano Comas y Pasaje Rodríguez, donde una bala perdida perforó el techo y cayó sobre el sillón odontológico.
Gonzalo, trabajador de la clínica, contó que afortunadamente sucedió en un horario en el que ya no había pacientes y en el que los trabajadores se encontraban en la zona de laboratorios: "Eran las 6 de la tarde, y estaban trabajando en el laboratorio, fuera de hora, y ya no había pacientes. La bala perforó la chapa, el cielorasso e impactó en el sillón. Gracias a Dios no había nadie sentado".
Asimismo, se mostró muy sorprendido por lo ocurrido y que la policía llegó rápido. "Investigaron y llamaron a los peritos que vinieron a revisar la bala y se la llevaron" agregó.
Por otro lado, explicó que en la zona suele haber problemas, aunque a ellos es la primera vez que les sucede algo.