Vecinos de barrio Los Hornos manifestaron su profunda preocupación por el incremento de los hechos de inseguridad y el avance de los consumos problemáticos en la zona. Las alarmas se encendieron nuevamente tras un violento asalto ocurrido anoche en inmediaciones de calle Facundo Zuviría (Zavalla) al 5800, donde un hombre fue salvajemente golpeado por delincuentes en un aparente intento de robo.
En diálogo con el Móvil de LT10, una vecina del sector describió el complejo panorama diario que atraviesa el barrio debido a la falta de patrullaje policial, la escasa iluminación y el crecimiento de los asentamientos precarios en los alrededores, lugares que, según denunció, son utilizados como resguardo por los malvivientes.
"La situación es terrible y representa un peligro total. En la plaza de las Malvinas la convivencia se volvió insostenible. No podés llevar a los chicos a la plaza porque hay personas drogándose, tomando alcohol y haciendo cosas que no corresponden delante de los menores", relató la mujer con indignación.
La entrevistada señaló que el violento ataque al vecino ocurrido el domingo por la noche no la tomó por sorpresa, ya que los asaltos en la vía pública se convirtieron en moneda corriente. "Por ahí salís temprano a la mañana y te encontrás con billeteras tiradas en la calle, carteras o documentos. Lo mismo pasa a la vuelta, en la zona de San Juan y Huergo", explicó.
En ese sentido, ejemplificó la gravedad de la situación con lo que observa diariamente al llevar a su hija al colegio: "Cuando voy camino a la escuela Uruguay veo las carteras y los documentos esparcidos por el piso. Roban en las inmediaciones y tiran los descartes ahí nomás".
Al ser consultada sobre la respuesta de las fuerzas de seguridad ante los reiterados reclamos, la vecina fue categórica: "No se ven patrulleros de forma regular, no vemos presencia de la policía para nada".
A la falta de vigilancia se suma la deficiencia en el alumbrado público en sectores clave del barrio. Si bien algunas cuadras cuentan con buena luz, esquinas como las de Doctor Zavalla y Huergo permanecen completamente a oscuras. "A veces se ponen a drogar en esas esquinas aprovechando la oscuridad. Cuando salgo temprano para ir a trabajar ya hay un grupito instalado ahí. Son los denominados 'piperos' y generan un peligro constante para todos los que tenemos que caminar por el barrio", concluyó.
